Te lo dije, lista

La c/Orense nevada

Hace muchos, muchos años así como veinte más ó menos estaba yo un día desayunando y leyendo el periódico en un VIPS de la Calle Orense de Madrid.

De repente se sentaron dos chicos jóvenes, en aquella época de mi edad y empezaron a hablar. A los pocos minutos yo dejé de leer el periódico porque no me podía creer la conversación que estaba oyendo.

Estaban relatando las peripecias de un compañero de trabajo en una aventura extramatrimonial y las filigranas que había tenido que hacer el susodicho para que su mujer no lo pillara.

El tema era que por los nombres, lugares, viajes etc. Etc. Resultaba inequívoco que estaban hablando del marido de una íntima amiga mía. Como en las películas yo hacía como que leía el periódico pero no daba crédito a lo que estaba escuchando. Por un lado maldecía al infiel y por otro, me entraban ganas de liarme a bolsazos con aquellos dos que estaban entre risas comentando las peripecias.

Se fueron y yo me quedé allí como en estado de shock, pensando: ¡Dios! De qué forma más idiota puede uno enterarse de las cosas más increíbles. Pero claro, inmediatamente te surge el eterno dilema en estos casos: lo digo, no lo digo y así todo el día.

Por la noche, después de rumiar todo el día el maldito dilema, decidí comentárselo al Consorte. Él fue tajante: ni se te ocurra decir nada.

-¡¡Cómo no se lo voy a decir, es mi amiga!!

El consorte me expuso de manera esquemática su opinión

1-No había 100% seguridad de que fuera la persona que yo suponía que era, ya que no les había preguntado: ¿¿¿ Oye, por casualidad estáis hablando de fulanito de tal?????

2-En el caso que efectivamente fuera él, yo no sabía qué motivaciones habían hecho a esa persona tomar la decisión de ponerle los cuernos a su mujer. Podía haber miles de razones.

3-Y la más importante de todas a mi juicio, me dijo: ¿Cómo sabes que tu amiga no sabe que le están poniendo los cuernos? Si es así perderás a tu amiga, te lo advierto.

Explicar aquí mis reacciones a estos razonamientos en aquellos años de mi vida, sería largoooooo. Lo más dulce que le dije al consorte fue machista asqueroso. El resto no es reproducible. Pero lo que más le reproché fue el carácter absurdo del tercer motivo. A ese respecto le dije de todo literalmente.

Pasaron unas cuantas semanas y después de consultarlo con la almohada mucho, decidí que lo mejor era decírselo. Que ella tenía derecho a saber lo que estaba ocurriendo y que no me perdonaría que sabiéndolo no se lo hubiera dicho.

Así que en una de nuestras salidas de la manera más suave y delicada le conté la historia. Ella se me quedó mirando e inmediatamente me di cuenta que no había sorpresa en sus ojos. Empezó a decirme que no podía ser, a despotricar del marido, pero yo seguía sin ver esa incredulidad que existe cuando te dan una bofetada inesperada. Lo cierto es que hacía muy bien su papel. Lloró, dijo cosas con rabia, se medio descompuso y al final nos fuimos. Me ofrecí a acompañarla pero me dijo que no, que estaba bien y que prefería estar sola.

Llegué a casa y se lo conté al consorte.

-Te lo dije y ahora no querrá volver a ser amiga tuya.

-¿Porque? ¿Porque se lo he dicho? Si yo estuviera en su lugar ¡no le echaría la culpa al mensajero, se la echaría al cabrón de mi marido!

-No te enteras de nada. Tú tan lista, tan lista.

Cara de acelga de la que escribe

-Ella no será más tu amiga porque no quiere que veas que no va a ocurrir nada. Que no va a hacer nada. Si sigue con tu amistad se verá obligada a tener reacciones que ya tuvo en su momento, cuando se enteró de verdad por primera vez. Ella ya está en otra etapa. Ha decidido que le compensa y punto.

Le dije de todo. Lo más dulce fue machista asqueroso…

Mi amiga dejó de llamarme y cuando yo me ponía en contacto con ella, siempre estaba muy ocupada ó tenía cosas que hacer.

Al cabo de los años, un día íbamos el Consorte y yo por Madrid y ¡Oh casualidad! Nos los encontramos a su marido y a ella del brazo tan ricamente. Nos saludamos con un ¿Hola que tal! De compromiso y seguimos andando cada uno por su lado.

-Te lo dije, lista. (adivinanza: quién dijo eso…)

¿Y porque les cuento todo esto?

Porque esta mañana me han rechazado de 4 sitios más por mi edad. Así que he dicho:

-¡Anda y que os den por donde amargan los pepinos!

Y me he ido a un centro comercial que tengo cerca de casa, un outlet de grandes marcas de lujo. A darme una vuelta, a despejar la mente y a ver cosas monas aunque no compre nada.

Además como es un día de diario prácticamente no hay nadie y puedes pasear y ver tiendas tranquilamente.

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿Y qué me encuentro?????????

A alguien conocido,famosete  dándose un morreo con alguien que no es su media naranja….

Pero como ya tengo experiencia me he dicho:

¡¡¡¡Quieta fiera, que vaya usted a saber cómo va el tema!!!

Moraleja: El consorte parece que no, pero se fija:)

 

 

 

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29 pensamientos en “Te lo dije, lista

  1. Marga

    Dolega, Dolly, me estás haciendo mucho daño hija, que me volví adicta a tu blog y encima me traes cada comentarista de nivelazo que tienen blog propio y bueno, que una no tiene todo el tiempo que quisiera para estas cosas que importan mucho.
    Dice Slim (el hombre más rico del mundo, un mexicano: vaya usted a saber de dónde le viene la riqueza, dicen que de las telecomunicaciones, yo no sé) que las personas debemos trabajar 11 horas al día, 3 días a la semana, hasta los 70 años. Que eso de adelantar la edad de jubilación nos atrasa aún más (díselo a los imbéciles que te rechazan… )
    En fin, centrándonos al tema… el otro día puse en el facebook (el mío) “Hay noticias que a veces no queremos saber, somos más felices en la ignorancia” y no sabes el éxito que ha tenido esa frasecita. Pues eso, que el Consorte es listo y observador y ha conocido la naturaleza humana antes que tú, debe ser porque es muy muy muy mucho mayor que tú (se le nota, pobre). Te recomiendo hacerle caso.
    Un beso enorme.

    1. admin

      ¡Jajaja, me alegro de tus adicciones! Aunque suene feo.
      El tema del trabajo es mejor tomárselo con filosofía porque sino se empieza uno a desesperar y es peor. Además solo llevo desde febrero. Hay personas que llevan años. En fin, amanecerá y veremos que dicen en mi pueblo.
      Besazo.

  2. Dolores Ceballos

    Yo caí en el mismo error, y sufro las mismas consecuencias por ignorar los “sabios” consejos de mi sufridor marido. Pero bueno, ahora aparentan ser inmensamente felices, incluso han tenido un niño más el que les viene en camino.

    No lo entiendo, tanta charla barata de cafés perdida… Aunque sigo pensando que una cosa no quita la otra y yo, con una amiga lo volvería a hacer.

    Bicos!!

    1. admin

      Si, yo aprendí de esa experiencia y luego he visto situaciones parecidas en gente ellegada y siempre acaba igual, si se separan el que habló tiene la culpa y si no se separan también. así que ya ves.
      Besos

  3. AleMamá

    Una vez me encontré con mi “casto y trnquilo ” vecino a las 4 de la tarde en un campo lleno de dunas donde andábamos con mis niños y una amiga. Iba con una “mina” joven muy acaramelados en su camioneta. No cabía dudas de los menesteres en que andaban, pero ante la disyuntiva, me callé, no se lo dije a su buena mujer, ¿para qué? era una señora mayor que yo, podría haber sido mi madre y no era mi amiga tampoco. No lo hice, pero hasta hoy dudo de la bondad de mi acto. Fue más cómodo. Definitivamente sí, pero, ¿100% correcto? hasta hoy lo dudo.

    1. admin

      Si a lo mejor no es lo correcto, pero lo que si es cierto es que quedas como mala persona, a pesar de que lo haces con toda tu buena intanción, pero ya se sabe que las buenas intenciones las carga el diablo.
      Besazo

  4. Marga

    Tengo dos historias:
    1. El esposo de una amiga mía era un señor que ocupaba un cargo digamos que importante en el ambiente en el que yo me movía. Llegó a mis oidos por varias fuentes fidedignas (digamos como los amigos esos del trabajo que se reían de la situación) un episodio bastante truculento que se realizó con una señora que no era la esposa.
    No supe qué hacer, así que atiné a consultarle a una amiga en común que es más amiga de la “agraviada” que yo. Y ella no tuvo mejor idea que decírselo. Unos días después vino esta chica (la intermediaria) a decirme que si tenía yo alguna prueba del asunto. Y yo con cara de acelga diciéndole “pero si yo te dije que eran ahabladurías, cómo voy a tener pruebas, te dije que no le digas nada”. Bueno, ahora no sé nada de ninguna de las dos.
    2. Yo misma me decía que qué haría yo si estuviese en el lugar de la agraviada. Me ha tocado vivir un tema más o menos parecido (cómo lo cuento rápido… no sé…) en que la persona con quien tuve un niño precioso tuvo una niña preciosa con una señora después de mí, y él mismo me dijo estas dos cosas: a. que esa señora no merece el nombre porque es una “maraca” (Ale-Mamá entenderá mejor la jerga de su tierra) y b. que a pesar de ese episodio de su vida yo era a quien él amaba y quería estar conmigo. Traté, pero nunca pude olvidar ese “episodio”. A día de hoy quizá puedo decir “perdono, pero no olvido”.
    ¿Hubiera preferido vivir en la ignorancia? Creo que no. Mejor es la verdad. Pero ¿si yo dependiera económica, social o moralmente de él? No lo sé, no lo sé.
    Quizá no habría que juzgarlas tan mal a aquellas que prefieren hacerse las “ignorantes”, a lo mejor desde sus puntos de vista no les queda más remedio y aceptar que sí saben les traerá mayores problemas que hacerse las que no lo supieron.

    1. admin

      Totalmente de acuerdo contigo.
      No, no pretendo juzgar el cómo alguien lleva sus relaciones personales, jamás me atrevería, al contrario.
      Mi reflexión viene porque a veces, con la mejor intención del mundo creemos que estamos haciendo un favor a alguien, cuando en realidad es al contrario. En este caso porque la “agraviada” ya lo sabe y se hace la tonta por los motivos que sean, todo ellos respetables.
      Al descubrir un “secreto” pones al “agraviado” en el incómodo papel de tener que reaccionar como se supone que tiene que hacerlo, cuando en realidad, por lo motivos que sean repito, no quiere.
      Besazo

      1. Marga

        A veces partimos de nosotros mismos, es decir “si yo estuviera en su lugar ¿querría saberlo?”. Pero a veces a lo mejor omitimos una parte de esta reflexión y no añadimos “oye, no te pregunto si socialmente es adecuado que lo sepas, te pregunto si quieres, de verdad, de verdad, saberlo, y tener que actuar consecuentemente con este nuevo conocimiento y sin faltarte el respeto”. Oye, a lo mejor digo que no… no lo sé…

  5. Inmagina

    Dolega, te perdono el desliz porque puntualizas que eras más joven, y lo achacaré a la inexperiencia, pero alma de cántaro ¿en que mundo idealizado vives tú? Nunca, y digo nunca debe chivarse una de esas cosas, el corporativismo es cosa de ellos, nosotras funcionamos de otra manera.
    El consorte para los ralladores de queso es un ingenuo, pero en este caso tenía razón

  6. Ana azul

    Pudiste comprobar que esas cosas no se dicen. Siempre, y digo siempre, el mensajero acaba cargando con las culpas y si la pareja hace las paces serás tú, como así te pasó quien quedará delegado al obstracismo mas absoluto. Tu consorte tenía razón. Y en cuanto a este último que viste morreándose, ahota con als fotos y los wasap se pueden hacer muchas cosas, no ya para decírselo a su mujer sino para tenerlo como prueba cuando él lo niegue. ¡Quien sabe!
    Besos
    Ana

  7. paterfamilias

    Buf, vaya tela.

    A mí me pasó algo parecido con un amigo y su novia. Él estaba enamoradísimo de ella y ella er … humm … especial. Llegó a mis oídos que ella hablaba muy mal de él, llegando al punto de decir que él le pegaba. Como esto me pareció ya muy fuerte, después de consultarlo con mi novia (hoy mi mujer), me armé de valor y hablé con él. Resultado: no le sentó nada bien y nuestra amistad se enfrió. Al cabo de un tiempo me invitó a su boda. Ah, su mujer no era esa novia, claro está.

    Aún hoy sigo esperando las gracias o una disculpa por su reacción. Bueno, mentira, no espero nada, pero en su día me sorprendió que, demostrándose que era verdad todo lo que le conté, no me lo agradeciera.

    Cosas veredes

  8. Dessjuest

    Qué te voy a decir yo, si más que te admiro a tí sólo admiro a tu pariente 😀

    Ojo ojo con estas cosas, a mi cuñado un día le fueron con el cuento de que habían visto a su mujer colgada del brazo de otro, abrazados, dándose arrumacos, menos mal que él, tío que sabe con quien camina le preguntó, “¿ese tío es tal y tal y tal?”, “sí, ¿cómo lo sabes?”.

    Porque era yo ese tío, su cuñado, el hermano de su mujer, cuyo único pecado es ser muy cariñoso con sus mujeres, incluídas madre y hermana, hijas y perra, parienta cuando se deja sólo.

    En fin, que no tiene nada que ver, porque el caso es distinto, esta vez era cierto, pero puede pasar que no lo sea, hay mucha lengua viperina 😀

    Esa crack, cómo triunfa¡¡

    Enga un par de besos con achuchón.,

  9. Yeste Lima

    Me temo que estoy en desacuerdo con la mayoría de tus comentaristas, pienso que a una buena amiga (amistad sincera) no se le debe dejar en la ignorancia respecto a un hecho tan grave, puede que algún día pudiera reprochar a esa amiga el que lo supiera y no le dijera nada, consiguiendo que de esta forma ella no pudiera decidir a tiempo lo que hubiera querido hacer con su vida. Creo en la amistad hasta el punto de poder decir lo que sea sin que haya después represalias de ningún tipo.

    Por último, os diré que he pasado por esa situación en primera persona, y siempre daré gracias por haberlo sabido, consideré que no podía perdonar el engaño del “consorte ” como tú dices, primero porque no me lo merecía y segundo porque pienso que se debe tener la suficiente valentía para decir la verdad y obrar en consecuencia.

    Un beso.

    1. admin

      Muy interesante tu consideración Yeste Lima. La pregunta es:
      ¿La persona que te lo dijo sigue siendo tán buena amiga como antes de decírtelo? Me refiero a relación, no ha consideración. ¿Te sigues viendo con ella de la misma forma que antes?
      Porque mi entrada va más en ese sentido que en la línea de si es conveniente ó no, mi experiencia es que la relación se rompió sin tener yo nada que ver. Solo por decirlo.
      Besos

  10. Yeste Lima

    Sí Admin, la noticia de lo que estaba pasando no me vino por una sola amiga, puesto que al saberlo, otras dos me lo confirmaron, vuelvo a decir que lo agradecí y en la actualidad seguimos siendo amigas y nos tenemos el mismo cariño de siempre.

    Quizás sea por que la amistad sí era verdaderamente importante para mí al igual que para ellas y sabían que podían contar conmigo sin reproche alguno. Yo también sabía que estarían a mi lado independientemente de la elección que tomara, como así fue.

    He de reconocer que tengo mucha suerte.

    Un beso.

    1. admin

      Quiero decirte, felicitaciones. Por ser coherente y entender que las personas que te daban esas noticias, lo hacían porque eran tus amigas y hacían lo que les dictaba su corazón, que ellas no eran las culpables de nada simplemente no querían que tu estuvieras ignorante a esa circunstancia que te afectaba de lleno.
      Besos

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