Los niños no siempre dicen la verdad

Escenas de Metro - Madrid

Cuando me paseo por los blogs de madres de niños pequeños, me doy cuenta de que estoy mayor.

Debería estar contando gracias y anécdotas de mis nietos, pero como no tengo nietos eso no es posible. Por otro lado, cada día tengo más miedo a perder los recuerdos. No entiendo porqué me ha entrado esta neura nueva, como si no tuviera suficiente con las de toda la vida.

El caso es que, aunque no quiera que hable de ella, la Niña ha sido siempre una fuente inagotable de anécdotas e historias de lo más variopintas, sobre todo cuando era pequeña.

La Niña era y es la típica niña guapa, muy guapa. Una pelirroja de ojos azules y piel que parece helado de vainilla, que enamora a todo el que está a su alrededor porque siempre está con la sonrisa en la boca. Ha sido su seña de identidad desde que nació y aún hoy día es así.

Tendría unos cinco años más ó menos y decidí ir con ella en Metro, porque a pesar de que eran muchas estaciones, no había que hacer transbordo.

Llegamos al vagón y nos sentamos ya que era cabecera de línea así que había asientos vacios. Enfrente de nosotros tomó asiento una mujer de mediana edad, que en aquellos tiempos me pareció una señora mayor. Desde mi perspectiva actual tendría unos 45 ó 50 años.

Sacó un libro y se puso a leer sin prestarnos ninguna atención. Nosotras nos sentamos y como el viaje iba a ser bastante largo, empezamos a jugar a las personas.

El juego de las personas es un juego que yo jugaba con mi madre de pequeña. El juego consiste en hablar como si no nos conociéramos y estuviéramos contándonos nuestra vida y milagros. Como marujeo es realmente divertido y como ejercicio de estimulación y logopedia es de las mejores técnicas que conozco. El logopeda de la Niña flipaba cómo se expresaba y como relacionaba conceptos. No sabía él a lo que nos dedicábamos nosotras en nuestros ratos libres.

El caso es que ese día empezamos a jugar como tantas y tantas veces.

-Hola, cómo te llamas.

-Yo me llamo Carmen. (No sé porque extraña razón siempre se llamaba Carmen. Ella no se llama así, pero yo llegué a la conclusión que le gustaba ese nombre)

-Yo Dolega.

-¿Ah, y tú qué haces?

-Yo soy pintora, pinto cuadros y luego los cuelgo en las paredes para que la gente los vea. ¿Y tú?

En este punto la mujer levantó los ojos y nos miró divertida al ver a lo que nos dedicábamos.

-Yo soy casada y tengo dos niños

-Ah que bien, yo también tengo dos niños. (en esa época era hija única, nuestro querido Niño no había llegado a nuestras vidas aún)

-¿Los tuyos lloran?

-Bueno si, de vez en cuando lloran.

-¿Tú eres casada?

-Sí, estoy casada. (recalcándole el verbo correcto)

-¿A ti  te pegan?

En ese momento la mujer levanta la vista del libro y mira a la Niña con curiosidad y a mí. Yo también miro con curiosidad a la Niña.

-¡No! A mí no me pegan. ¿A ti te pegan?

-Si, a mi me pegan todos los días. Mi “madido” llega a casa muy enfadado y me pega y yo lloro así (y se tapa la cara con las manos y empieza a hacer como que llora) ¡¡Hay, hay, hay!!

Yo empiezo a flipar en colores y la mujer ha levantado los ojos del libro y me empieza a mirar con pena.

-¿Pero como te pega el marido?

Le digo totalmente sorprendida por sus palabras e intentando hacer memoria de dónde ha podido ver ella una escena semejante. Hago un rápido recuento de la tele, los programas, las series…

-Si, a mí y a los hijitos. Llega del despacho y dice que le duele la cabeza y nos pega a todos y lloramos todos así (Y vuelve a escenificar el llanto ahora con movimiento de hombros incluido) ¡¡Hay, hay, hay!!!

En mi casa la palabra “despacho” no se ha utilizado nunca, básicamente porque es una palabra que no está dentro de nuestro vocabulario y muchísimo menos en aquella época , así que empecé a pensar que eso no se lo podía estar inventando. Tenía que ser que se lo había oído a alguien.

-¿Pero eso a quien se lo has oído? Digo yo ya fuera de todo juego posible. Mientras, la mujer ya ha dejado de leer y nos mira con una lástima al borde del llanto a la niña y a mí.

-No entiendo donde ha podido oír semejante cosa.

Digo dirigiéndome a la mujer que asiente con la cabeza como diciendo “Ya, mujer que vas a decir tú” pero con cara de darle todo tipo de credibilidad a la jodía niña.

-¡¡Y yo lloro mucho y él abre el maletín y dice ahhh me duele, me duele y zas me pega y zas me pega!!!

Para decir todo esto se ha bajado del asiento y lo ha escenificado con sus brazos. Se le han movido las coletas de sus giros de cabeza haciendo el ademán de recibir bofetadas y el tono de voz ya ha subido bastantes decibelios, así que ya empezamos a ser motivo de atención de los viajeros de alrededor.

Yo la cojo, la acomodo en el asiento e intento poner un poco de cordura a todo aquello. No dejo de pensar quién puede ser la fuente de semejante historia. Siempre se ha dicho que los niños recrean lo que viven y yo juro que el Consorte no me ha pegado jamás ni de broma. Además ese tipo de bromas nunca las hemos tenido en casa.

En ese momento el metro va a hacer una parada y nuestra vecina se levanta para marcharse. Le pasa la mano por las coletas a la Niña con una pena infinita y a mí me mira como queriendo transmitirme todo el ánimo del mundo.

-No aguantes eso hija, coge a tus hijos y vete. ¡Vete lejos!

-Señora, yo le aseguro que no sé de donde se ha sacado la niña esta historia, porque yo no aguanto, no ya que me peguen, ¡ni un mal amago!

Le digo con una amplia sonrisa para que se quede tranquila, pero ella ha decidido que la niña habla por boca de lo vivido así que me mira comprensivamente y asiente con la cabeza de manera triste.

-Bueno hija, tú verás.

Y se marchó después de decirle adiós con la mano a la jodía Niña que se despedía de ella con una de sus encantadoras sonrisas.

-Mis hijitos van al cole por la noche.

-¡Se acabó el juego por hoy!

 

 

 

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40 pensamientos en “Los niños no siempre dicen la verdad

    1. admin

      Siempre lo he jugado con mis hijos , sobre todo en tiempos muertos de espera ó en viajes y así y te digo que es genial. Además para niños pequeños es buenísimo, para aprender a relacionar ideas y conjugar verbos, porque como hablan sin parar y juegas con ellos a su rollo…
      Besazo

  1. rachel

    Jolin, pero supiste de donde saco la historia??

    Kai anuncio el supuesto embarazo de su supuesto hermano menos a TOOODO el pueblo, recibimos felicitaciones por mas de 4 dias .

    Entre eso y las caras coloradas que pasas con ellos cuando en la puerta del cole a la niña le da por gritar PAPAAA no te tires pedetes en mi cole…. somos muy conocidos !!

    besotes

    1. admin

      jajajajaLa Niña es famosa por sus cosas, tiene decenas y decenas de anécdotas de todo tipo.
      Pero “embarazarme” no lo hijo nunca jajajaj
      Besazo

  2. Eva Letzy

    Qué buena la historia… Me imagino lo mal que lo pasaste en ese momento, jajaja! Los niños tienen muuuucha imaginación, pasa que lo llamativo es lo que dices, que mencionó una palabra que en tu casa jamás se mencionó… En algún lado lo vio fijo…
    Un beso

    1. admin

      Lo pasé fatal porque llegó un momento en que la gente nos miraba, además ella (5 años, imagínate) se vio la reina de la pista y empezó a sobreactuar rapidamente 😀
      Besazo

  3. miguel

    Situación terriblemente cómica o cómicamente terrible. Con la que está cayendo en materia de malostratos, te libraste de que la buena señora hubiera intentado obtener más datos personales y presentar una denuncia.
    Es lo que tienen los niños, cuando no te hacen añorar a Herodes, son adorables.
    Un beso.

    1. admin

      jajajaja si, menos mal que fue hace años y por lo menos enterarnos, nos enterábamos de menos casos. Pero aquella mujer lo pasó fatal y yo no podía convencerla de lo contrario, ¡porque le veía en la cara que le creía a la niña a pie juntillas!
      Besazo

  4. marga

    jajajaja, pero bueno, ¿de dónde sacó la niña semejante historia? parece culebrón mexicano hija… ¿le racionabas la tele?…

    mi hermano menor era muy gracioso también. miraba un documental en la tele y luego iba pro allí contándote cómo eran las cosas en Tokio y tal, como si hubiera estado allí. Lima siempre ha sido peligrosa y a veces mi madre tenía que aclararle al del texi que eso que decía lo vió en la tele, que nosotros NO VIAJAMOS ASÍ… pero a ver si nos creyeron, a lo mejor éramos famosos por trotamundos jajaja…

    1. admin

      Nunca me enteré, le pregunté hasta la saciedad y nunca pude saber de dónde lo había sacado. Además contaba siempre la misma historia. Yo no sé si fue que lo soñó y se quedó impresionada y se le quedaron la imágenes ó qué.
      Lo de tu hermano tambien de nota ehhh 😀
      Besazo

  5. Moneypenny

    Hija….que antes se me fue el dedo….no es que me haya quedado sin palabras como la pobre mujer del metro! jajaja.

    La anécdota muy divertida (dentro de lo dramático de esas situaciones, claro). Pero por favor!! No nos dejes así! Yo quiero saber de donde lo saco…..¿lo conseguiste averiguar?
    Besos

    1. admin

      No, nunca lo pude averiguar, pero si te digo que aquella mujer estoy segurísima que se pasó tiempo contando el caso de una pobre madre jovencita con una niña monísima, que el marido le debía de dar hasta en el cielo de la boca porque la niña lo contaba con pelos y señales. 😛
      Besazo

  6. Inmagina

    Tu hija me ha dado miedo, así tipo “en ocasiones …” Jolín con la niña, parece la escena de una peli de terror, sólo le faltaba ser pelirroja.
    Me uno, por favor si averiguaste de dónde saco la historia cuéntalo para que podamos dormir tranquilos

    1. admin

      Que va, encima ella como una artista. Recuerdo que era verano y ese día llevaba un vestido que me encantaba ponerle, que era de estos vestidos como batitas anchas sin mangas y con volantitos en el bajo y en los hombros y sus coletas. Y encima ella mientras lo contaba en plan diosa de la pantalla y yo con cara de acelga y la mujer imaginando la escena del otro partiéndome la cara…. Un cuadro
      Besazo

  7. Joaquín Sarabia

    La verdad es que la escena se puede llevar perfectamente al cine, cómo una niña puede confundir totalmente, y la mujer se va toda convencida de un caso de maltrato.
    Está muy bién relatado, me ha gustado mucho.
    Enhorabuena, y gracias por escribirlo.
    Un Abrazo :) .

  8. Dessjuest

    Pues vaya que si, menuda imaginación la de la niña, como dice Miguel suerte tuviste de que no te denunciaran 😀

    Ahora, que la situación es de las de recordar toda la vida.

    Besos maestra.

    1. admin

      Yo desde ese dia, cuando la gente empieza con lo de que los niños cuentan lo que ven en casa y esas cosas, siempre digo lo mismo ¡O no! porque mira la mia. Pero de esas ha tenido un montón. Entonces, hay que tener cuidado con ellos porque de repente se sacan cosas de no se sabe donde 😀
      Besazo

  9. Macondo

    Yo no la nombro más porque sé que no le gusta mucho que le demos protagonismo, pero ya sabes que la pelirroja es mi predilecta.

    Mi hermana de pegó una buena leche en la bañera hace unos meses. Su marido se empeñó en que fueran al hospital y así lo hicieron. Una vez allí notó que le hacían preguntas muy raras, hasta que cayó en la cuenta de por dónde iban los tiros y le entró la risa:
    —Como se le ocurriera a éste ponerme la mano encima de la primera hostia lo sacaba de casa.

  10. alterfines

    No me extraña que quisieses poner en marcha este ‘blog’ en su día: ¡madre mía, la cantidad de cosas que te suceden sin salir del ámbito doméstico! Claro que si lo piensa uno, el hogar y la familia son una fuente casi inagotable de ‘entradas’.

    Me temo que esta vez, según te leía, tenía la misma cara de hortaliza que tú, y que no hubiese sabido por dónde salir.

    Gracias por alegrarnos la vida con tus historias. Me encantan. Un besote (de otro progenitor, a veces también ‘ojiplático’ con el proceder de su peque).

    1. admin

      Es que es así, amigo. Ahora mismo, si tuviera que empezar a contar anecdotas divertidas ó surrealistas del trabajo, me saldrían muchísimas, porque encima he tenido suerte y he trabajado en sitios con gente realmente especial, pero nada como en casa. La Niña tiene historias para empezar y no parar, el Niño tambien pero de pequeño, menos porque era muy sieso y serio. Pero la cría era totalmente de cine.
      Besazo

    1. admin

      ¡¡¡Ya te digo!!! Y lo peor es que son esas cosas que cuando las vives, no se te olvidan. Esta niña es que las ha hecho muy gordas. Graciosas, pero muy gordas. 😀
      Besazo

  11. Silvia Parque

    Cuando estoy sola normalmente río para mis adentros, o con esas risitas casi ahogadas, pero me has hecho reír a carcajadas… o más bien La Niña 😀 😀 😀
    Creo que voy a escribir una entrada sobre esos mitos reiteradamente desmentidos, y que se conservan, como de que “los niños siempre dicen la verdad”. Tengo una primita que hace años, cuando tenía tres, en entrevista con la educadora, dijo con toda seriedad que sus papás le pegaban mucho, y al menos hasta ese día, jamás le habían puesto una mano encima, ni para “sacudirle el polvo”, como se dice por acá.

    1. admin

      jajajaja si que es una buena entrada. Porque son tópicos que en muchos casos no se cumplen en absoluto. La Niña ha sido terrible para eso y muchas veces ha generado anecdotas increibles.
      Besazo

    1. admin

      El juego es genial, pruébalo y verás. Además a partir de los cuatro años ó así es como si les dieran cuerda y empiezan y puedes jugar con ella a ampliar el vocabulario en los aspecto que quieras.

      Pero eso si, ¡¡¡yo no me hago responsable de lo que se invente!!! 😀
      Besazo

  12. Piruja

    Hola dolega, menuda te lío la niña con el juego jajja, y anda que cuando se ponen así de serios a ver quien no les cree, por muy mentira que sea lo que dice, la pobre mujer solo le falto deciros que os marchaseis con ella:), ya me imagino a la joia de la niña con su carita de ángel y contando eso jajaj, en mas de una ocasión me imagino te habrás visto bien joia por eso eh? jejeje, buena entrada.

    Besos.

    1. admin

      La niña las liaba gordas, gordas. Además como era todo risas y gracietas, la gente le seguía el rollo y ella iba en plan diva total 😀
      Y las ha liado pardas de verdad…
      Besazo

  13. Ana azul

    Joer con la niña, ¡vaya trago! En realidad estaba escinficando algo. No se dió cuenta la señora de que tu hija en ese momento era una ctriz, pero hay que reconocer que en vaya lío nos meten a veces.
    Mi madre cuenta que cuando yo era pequeña ibamos en el autobús y subió un señor manco. Yo no paraba de mirarle y mirarle y de repente cuando todo el autobús estaba callado, le digo al señor en cuestión “Oiga ¿usted donde ha perdido el brazo?”. Mi madre me cogió, pidió perdón y nos bajamos en la siguiente parada aunque aún nos faltaba un buen trecho…
    Besitos
    Ana

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