Frases Célebres

En todas las familias hay un lenguaje secreto creado a base de vivencias y anécdotas. Esas experiencias dan lugar a frases célebres, coletillas, expresiones ó pseudorefranes que explican una situación de una manera que solo los que estén en el secreto lo entienden.

Ayer mi horno, no sé si por solidaridad con mi dieta ó por que le ha llegado la hora de la obsolescencia, dejó de funcionar. Cómo estamos en crisis, El Consorte se dispuso a abrirlo y ver qué podía ser lo que le ocurría.

Como estamos viejos, pero él ha decidido que solo necesita las gafas para leer y no para el resto de actividades humanas, pues allí estaba con el destornillador insistiendo en un remache y sin atinar al tornillo adecuado.

-¡Por ahí no Karim, por ahí no!

Le dije yo con voz entre cansina y deseosa. Él se echó a reír y fue a buscar sus gafas.

Esta frase en mi casa significa: que no, que no te empeñes, que va a ser que no, aunque si insistes lo suficiente pues a lo mejor es que sí.

¿Y porque les cuento todo esto?

Corría el 1982 cuando éramos jóvenes, muy jóvenes, el Consorte estaba haciendo su Doctorado y vivíamos en el barrio de Arguelles en Madrid en un apartamento de unos 25 metros cuadrados. Era un pasillo con baño y unos cuantos muebles de cocina en un lateral. Al final del todo había una habitación que tenía una cama de matrimonio de 1,20mts de ancho, cama en la que ninguno de los dos reparamos cuando lo alquilamos, así que el Consorte ocupaba el 95% de la superficie del 1.20mts.

La habitación tenía las dimensiones de la cama, 1.90mts de largo y de ancho era la cama más la puerta. Vamos, un zulo la mar de apañado.

A favor de aquella topera hay que decir, que fue lo único nuevo y limpio que encontramos en nuestro largo caminar para alquilar casa en aquella zona.

El caso es que en los bajos del edificio había un bar árabe, que es donde yo vi por primera vez en mi vida los pinchos con calor donde se pone la carne para hacer los kebab y los diferentes platos de ese estilo. Los dueños eran dos hermanos jóvenes que según nos dijeron eran libaneses. El bar funcionaba de maravilla y estaba lleno la mayoría de las noches, nuestro poder adquisitivo no nos permitía ser clientes suyos, pero a cambio éramos vecinos pared con pared en la primera planta del edificio.

Como ocurre casi siempre, los dos eran diferentes en cuanto a estilo de vida, porque físicamente se parecían un montón.

El uno que nunca supimos cómo se llamaba, sabíamos cuando tenía su día libre porque la música sonaba a todo volumen y dada la nula insonorización y aislamiento del edificio era como tener el equipo de música dentro de nuestra topera. Pero cuando se es joven la música atronadora no molesta y si además coincides en gustos pues incluso agradeces no tener que comprar tú el cassette.

El otro era el ínclito Karim. Ese sabíamos cuando libraba porque solo tenía una actividad conocida durante su noche de libranza, llevarse a la cama a una chica diferente todas las semanas. La variedad de voces, suspiros y gemidos eran dignos de una gran colección. Pero había una en concreto que cada vez que llegaba siempre protagonizaba la misma escena:

Se notaba que él preparaba el escenario de la mejor manera posible, música sensual bajita, se oían sonidos de vasos y copas así que hay que pensar que había alguna copa ó coctel de por medio servido de manera atractiva y siempre empezaba la cosa con susurros y risitas intercalado con silencios que aventuraban escenas de besos y caricias.

Hasta que en un punto que nosotros no podíamos ver porque estábamos de este lado de la pared, ella empezaba a decir entre enfadada y excitada.

-¡Hay Karim, por ahí no, por ahí no!

A Karim no se le oía decir nunca nada, pero ella seguía con la misma frase y la intercalaba con ¡No Karim, he dicho que por ahí no! Con vocecita de niña enfadada que incluso podías imaginarte la boca haciendo morritos.

A partir de ahí, la cosa continuaba con música y copichuelas y al rato ella definitivamente decía que ¡por ahí no! y se iban del piso. El Consorte y yo teníamos el concurso personal de si lograría su propósito ó no el héroe Karim. Y así llevaban lo menos un mes y medio, lo que ya los había convertido en parte de nuestra diversión personal. Dado nuestro escaso poder adquisitivo para ir al cine ó salir a tomar algo, nos conformábamos con las aventuras de Karim.

En aquellos días El Consorte tenía que hacer una ponencia en la Universidad y por aquel entonces él detestaba hablar en público y consideraba que eso era cosa de charlatanes y vendedores de humo, por eso Dios se ha encargado que lleve años dando cursos y conferencias una vez al mes de media…

La noche antes de su temida ponencia estaba de mal humor, nervioso y de nada había servido que lo intentara ayudar con su lenguaje corporal, su manía de hablar bajito y con voz monótona, no levantar la cabeza de las fichas y sus continuos carraspeos a la hora de hablar, así que lo había dejado por imposible. Estábamos ya metidos en la cama yo medio dormida y él dando vueltas en el 95% de la superficie de la cama, cuando

¡Llega Karim!

-¡El que faltaba! Susurra Consorte con dejes de desesperación.

Y a pesar de que el elenco de acompañantes, para sí lo hubiera querido la revista Playboy, él venía con “la negada” como la llamaba Consorte. Y claro como era de esperar empezó la fiesta conocida, la música, copas, silencios y allá que empieza el ¡“Karim por ahí no, por ahí no”! una y otra vez.

De repente Consorte se tira de la cama a oscuras, en calzoncillos, con los brazos en jarras y mirando a la pared a gritar como un loco:

-¡¡¡¡¡Coño Karim que no es tan difícil de entender…QUE POR AHÍ NO, JODER que lo intentes por otro, coooooño!!!!!

¡¡¡¡Y tú niña, a ver si nos decidimos, que mucho por ahí no, por ahí no, pero vienes todas las semanas, joder. Que ya te vale venir aquí solo a calentar motores. Que si no quieres despegar, no te montes al avión, jodeeeerrrrr!!!!

¡Y por favor ir aligerando que yo mañana tengo una ponencia y tengo que dormir, cojones!

Yo por un momento pensé que el Karim iba a tocar nuestra puerta y se iba a armar la de San Quintín, pero entonces se oyó una enorme carcajada del otro lado de la pared y allí estábamos los cuatro riéndonos como locos con una pared de por medio. Al rato no aplaudimos por discreción pero tanto Consorte como yo soltamos un suspiro de alivio ¡Por fin!

-Ves, eso es lo que tienes que hacer mañana, decisión al hablar, tono y mirar a los ojos al público.

Al día siguiente cuando regresó de su ponencia, venía con una sonrisa de oreja a oreja.

-¿Qué tal te ha ido?

-¡Mejor que a Karim anoche!

 

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42 pensamientos en “Frases Célebres

  1. Joaquín Sarabia

    Creo que a Karim lo que le gustaba es que le dijera ¡¡por ahí no, por ahi, no!!, y la acompañante lo sabia y por éso repetía la escena, quizás porque sabia que en el momento que Karim lo hiciera por ahí, ya no volvería.
    Claro éso es hablar por hablar.
    Lo que está claro es que Karim era muchos más divertido que su hermano musical.
    Un Abrazo 😉 .

    1. admin

      Yo también pienso que era parte del Show pero esa noche aquí el Consorte no tenía ganas de feria:D
      El hermano lo que le pasaba era que tenía muy buena música, sobre todo clásica y a mí me encantaba que la pusiera:)
      Besazo

  2. madreymas

    Ay, Dolega, lo que me he podido reír con el pronto del Consorte…. es que me lo imagino y me descojono… jajajajajaja!

    Karim era tenaz, eh?
    Y la chica… no sé ni cómo definirla.

    Es curioso cómo vamos desarrollando nuestra personal historia familiar a base de anécdotas como estas, verdad?

    Besos.

    1. admin

      No te lo imaginas ahí cabreado como una mona gritando, menos mal que al final nos dió por reirnos, porque yo temía que acababámos en comisaría 😀
      La chica era tonta… sin mas.
      Si la historia de las familias al final son conjuntos de vivencias.
      Besazo

  3. Moneypenny

    Te estoy imaginando en la cama de canto, ahí, como una moneda, apoyada solo en un brazo y una pierna….. mi poobreee!! jajajjajaja.
    Y lo del libanes…. pues yo creo que era un jueguecito que tenían entre los dos pero si eso sirvió para que el consorte se soltara…..alabado sea Karim!!
    Un besazo

    1. admin

      Además de verdad,¡porque me tiré el año que vivimos allí, la mitad del tiempo en el sofa cama del salón!
      Es que había que verlo a oscuras de cara a la pared, gritando como un poseso,¡¡¡ que por ahí no coooooño!!!!
      Yo estuve meses que me acordaba y me partía de risa
      Basazo

    1. admin

      Pues yo creo que aprendió, pero es cierto que no la volvimos a oir despues de aquello, así que sacamos a conclusión de que había conseguido su objetivo…
      Besazo

  4. Inmagina

    Le echáis la culpa a la pobre chica, a saber el tal Karim por dónde quería meterla…anda que si supiera que acaba de hacerse famoso.

    Lo de las frases y muletillas propias de cada familia, o del grupo de amigos es genial, sobre todo cuándo los demás no las conocen y no se enteran de que va la cosa, es como un lenguaje cifrado.

    Besazos guapa

    1. admin

      Ya te digo jajajajaaj
      Es cierto aquí en casa tenemos un dialecto que si quiereamos no nos tentendería nadie. De hecho algunas veces pasa, que quieres decir algo sin que se entere quien te oye y recurrimos a anécdotas y así sabemos de qué hablammos. 😀
      Besazo

    1. admin

      Fue genial, el problema es que a partir de ese momento, cuando nos esncontrábamos por el pasillo ó en las escaleras no partiamos de risa. No podíamos mirarnos.:D
      Besazo

  5. Azo

    Genial! Sencillamente genial!
    La explosión del Consorte digna de reproducirse en alguna escena de pelicula. Gráfica, muy muy gráfica.
    Un post estupendo, como todos los que poco a poco voy leyendote
    Gracias !

    1. admin

      Eso fue… Ahí a oscuras mirando a la pared, chillando como un energúmeno y cuando le hablaba a ella dandose palmadas en los laterales y como estaba en calzoncillos sonaba a cachetadas, como las viejas….
      LA panzada a reir que nos pegamos fue épica.
      Gracias preciosa

        1. admin

          Eso es ciertoooooo mientras se negó duró, eso no lo puedo negar. En el momento que cedió, nunca más la volvimos a oir. Eso hay que reconocerlo, así que tu abuela como todas las decanas de la vida,¡¡¡ tenía razón!!! jajajaja Así que ya sabes, ¡¡¡¡¡a cruzar las piernas!!!! jajajajajaj
          Yo no le quise preguntar nunca cómo había acabado la cosa, basicamente porque cada vez que nos encontrábamos nos entraba la risa floja 😛
          Besazo

          1. marga

            oye Karim ¿y se dejó?- no vecina… la endiablada no se dejos, peros la reemplace por una mas docil, la del ajáajá ¿no la escuchasteisssss?

          2. admin

            ajajaajajaj las cambiaba todas las semanas. Ligaba un montón el jodío.
            Besazo

  6. Matt

    Jajajaja ay que me partooo!! Buena la hitoria pero li mejor la salida del consorte, que ni le conozco y ya como si le he visto tirao en jarras boceando al karim&petarda jajaja

  7. Macondo

    Parece que lleváis vidas paralelas con mi hermana y mi cuñado. Ellos también vivieron en un piso muy pequeño de Argüelles, en la calle Guzmán el Bueno. Aún me hicieron sitio, los benditos, seis meses que tuve que vivir en Madrid. Ahora, como vosotros, también viven en la sierra.
    Besos.

    1. admin

      Pues nosotros en la calle Rodriguez San pedro. Justo enfrente de la casa de las flores (La casa donde vivió Pablo Neruda).
      Besazo

  8. Arturo

    Dolega:
    El sirio libanés Karim también se acordará de esa noche. Y le estará eternamente agradecido al Consorte y sus gritos, que aplacaron a la neurótica.
    Muy graciosa anécdota, es para reírse toda la vida.
    Besos.

  9. Fiaris

    jajajaja,historias de estas y de otras se acumulan a travez de los años de convivencia mi amiga,imaginate llevo 42 años junto a mi esposo,alguna cosita que otra tengo en mi haber.Cariños y gracias por la historia,aqui tenemos muchos de esos códigos dichos les llamo yo.

    1. admin

      Es cierto, estas anécdotas crean lo que yo llamo el lenguaje secreto de las casas. Solo sus protagonistas saben de que va.
      Besazo

  10. Medranica

    Bueno Karim no sabemos si lo consiguio, pero a tu consorte le vino bien para soltar adrenalina,y para poder hablar al día siguente.

    1. admin

      ¡¡¡Si, si que lo sabemos!!! Está relatado en la frase “no aplaudimos por discrección” si que lo consiguió….
      Al Consorte le vino de miedo, se le quitó el miedo escénico jajajajjajaj
      Besazo

  11. alterfines

    Lo has hilado todo de fábula: empiezas con la complicidad de las coletillas familiares y la obsolescencia del horno, para acabar por relatarnos el triunfo del discurso del Consorte y de la aventura del libanés por un camino inexplorado.
    Genial: ha sido lo mejor del día.

  12. porfinyomisma

    Me ha encantao la historia (no podía ser de otra manera)..y me has hecho pensar en alguna de esas vivencias que originan un lenguaje propio y autoctono de cada hogar…

    Un beso enorme

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