Ex Compañera

defeat

 

Hace unos cuantos días, cuando ya era noche cerrada, recibí una llamada de teléfono. Era de una ex compañera de trabajo.

Siempre he intentado llevarme razonablemente bien con la gente que he trabajado. La mayoría de las veces lo he conseguido, pero es cierto que ha habido casos puntuales en los cuales ha sido imposible lograrlo. La culpa siempre ha sido de la química. No existía ninguna por ambas partes.

El caso es que esta persona, con la que me llevaba razonablemente bien, me llama a las 11.30 de la noche, hora que incluso en España, es una hora bastante inoportuna para llamar a nadie y se pone a contarme las historias de la Empresa.

Yo comprendo que hay gente en este mundo para la que el trabajo es toda su vida. No es mi caso.

El trabajo para mí es algo que tengo que desarrollar durante unas horas al día de la mejor manera que sé, sin que nada me interfiera en ello.

Soy de las que no acepto ninguna llamada personal, a menos que sea urgente, mientras estoy trabajando. Con esto quiero decir que creo que el trabajo es algo que tiene que respetarse mucho, porque estas cobrando por realizar una función. Da igual que dirijas una gran empresa ó que barras los pasillos. Pero en el momento en que termina mi jornada laboral, pongo el interruptor en “off” y me convierto en la persona que soy, y vivo mi vida sin acordarme del trabajo para absolutamente nada.

La consecuencia normal de esta actitud, es que al dejar de trabajar en la Empresa que sea, mi interés por los avatares de la misma es cero.

Así que cuando esta ex compañera, se pone al teléfono a contarme el día a día de mi ex empresa como si yo todavía trabajara en ella, yo me dedico a preguntarle por ella misma por las cosas que durante años tenía que decirle que mejor lo dejábamos para la hora de la comida porque tenía muchas cosas que hacer, pero ella no. Ella empeñada en narrarme cosas que entiendo que desahogan mucho y que yo escucho con bastante paciencia, pero que ya me importan un pimiento.

La parte chunga de la historia viene cuando me hace un velado reproche a mi “escaso” interés por el tema.

Y claro tengo que decirle que sí, que tengo un nulo interés por el tema.

Que me encantaría saber qué tal le va a su hijo en el empleo que consiguió hace un año y que ella contaba a todo Dios en cuanto nos descuidábamos.

O que si ha considerado, por fin, la posibilidad de decirle que sí al chico con el que lleva saliendo dos años y que toda la empresa ha seguido sus peripecias quisiera escucharlas ó no. Y muchas cosas más por las que siempre me reprochaba mi escaso interés durante la jornada laboral.

Y ahora me encuentro que me reprocha mi escaso interés por que me cuente cosas que además de no interesarme nada, ella misma era de las que decía que no tenían que “comernos el tarro” porque total no íbamos a poder cambiarlas.

Así que creo que a la gente no hay quién la entienda ó quizás soy yo que soy más rara que un perro verde y claro, la gente acaba por no entenderme.

El caso es que se despidió de mí bastante distante, con lo que creo que he perdido una ex compañera de trabajo.

 

 

 

Etiquetado en:

32 pensamientos en “Ex Compañera

  1. Joaquín Sarabia

    En mi caso también he sido muy reacio a hablar del trabajo y de sus problemas una vez que estoy fuera, por lo que comprendo tu posición.
    Tampoco en el trabajo ma ha gustado perder el tiempo con mis problemas particulares, yo he ido al trabajo a trabajar.
    Un Abrazo, amiga :) .

  2. Dolores Ceballos

    Esa mujer está quemada, está claro, sino por las acelgas te llamaba para contártelo.

    Yo también zanjo, a veces demasiado y sé que a muchos les incomoda que me comporte así, pero es lo que hay.
    Además, me está totalmente prohibido hablar de trabajo en horas que no lo son y con compañeros. Y, por la cuenta que me tiene, y porque yo soy la primera interesada en no comentar lo que pasa dentro de nuestra oficina, mantengo la boca cerrada.
    En mi caso, tengo muchos compañeros interesados en saber qué se cuece para después aprovecharse, sacar tajada o crear polémica, así que, mucho mejor que cada uno se dedique a lo suyo.

    Bicos

  3. Yeste Lima

    No eres rara, es como hay que tomarse la vida, los que no lo hacen son los raros que necesitan de otras personas para que les den su parecer y para cotillear lo que crean conveniente.
    Hiciste bien en mantenerte distante, yo hubiera hecho lo mismo, pero además te digo, que si no te vuelve a llamar, no creo que hayas perdido una maravillosa amistad, ¿me equivoco?

    Un beso, Dolega.

    1. admin

      Para nada era una amiga. Era simplemente una compañera de trabajo con la que me llevaba normal, bien.
      Y sí, creo que voy a tener suerte y no volverá a llamar :)
      Besazo

  4. Susana

    Uf, yo tenía una amiga de toda la vida. Un día se empeñó en venir a mi casa a contarme sus cosas, justo cuando yo tenía cita en el médico con mi hija mayor. Le dije que mejor otro día y todavía estoy esperando. Han pasado como diez años y nunca ha vuelto por mi casa. Cosas veredes… Un beso.

  5. Dessjuest

    Hombre, si llama a media tarde aun, pero a esas horas pues no, llevas razón, no son horas para casi nada.

    A mí no me gusta que me llamen, para contarme cosas de mis excurros, del actual, de lo que sea, odio el teléfono, ningún mes llego al mínimo contratado, ya si me pillan a ciertas horas ni te cuento.

    Besos.

  6. Emy Tecuento

    Que va, que va, ¡no has perdido nada!, si ya era una EX compañera de trabajo… ¿qué era en la actualidad?, ya te digo: NADA 😉
    Y si para ser “algo” en tu vida, tienes que aguantar con esa paciencia de santa que te llamen a esas horas, para robarte tu tiempo con cosas que te importan un churro… a mí llámame grosera, jejejeje, ¡pero la hubiese enchufado mucho antes!!

    Muchos besitos desde el cariño!!

  7. Arturo

    Dolega:
    Estoy seguro de que esa mujer llamó -a eso de la medianoche- a otra infortunada ex-compañera, para lamentarse de tu conducta.
    No te creas que eres rara, yo siempre hice lo mismo.
    En mi caso, debías tener cuidado conmigo, pues a las 17:00 horas (así, en punto) salía casi corriendo por los pasillos y si te cruzabas en mi camino te atropellaba, o te pisaba.
    Al llegar a la acera, ya estaba libre de cuerpo y mente.
    Y hasta la próxima jornada a las 07:50 ni me acordaba de mi trabajo.
    Es lo más normal del mundo, al menos para mí (y supongo que para tí, también).
    Un beso y hasta la próxima.

  8. Juan

    Eso lo unico denota es que su vida gira sobre el trabajo, ni te cuento el dia, si se da el caso y espero que no que la despidieran no sabria que hacer con su vida seguramente. Despues del trabajo tienes que tener tu vida, tus amigos, tu familia y no seguir con el mismo rollo del trabajo. Un besazo.

  9. Inmagina

    Para empezar, no creo que estuvieras muy predispuesta a esas horas para escuchar hablar ni sobre el trabajo ni sobre nada, si a esas horas te llama tu hermana o tu mejor amiga, muy bien, pero alguien con quien te llevabas relativamente bien…uf! no se…yo soy dada a cortar relaciones con lugares y gente con la que ya no tengo nada que ver, si no una lleva una cola detrás de personas simplemente conocidas demasiado larga y pesada.
    Con suerte te has librado de una de esas, a tomar viento

  10. Ana azul

    Hay gente que lo único que quiere es contarte su vida, laboral o personal, fa igual, peo contar… si tú en algún momento de su monólogo puedes meter una palabra de canto, se despedirá inmediatamente diciendo que tiene mucha prisa. Hay gente así, te lo puedo asegurar. Si tu excompañera te llamó a las 11:30 a contarte como le va en la empresa, es que allí, ya nadie la escucha. Besos
    Ana

  11. rachel

    Hay personas, que al terminar su jornada, debe tener una vida un tanto simple..o tal vez necesitaba atencion extra…sentirse centro de “algo”…
    Pero a las 11.30..una hora bastante inoportuna..

    besotes guapisima!!

  12. mercedesmolinero

    Tu actitud es la idónea para llevar una vida autenticamente tuya. No comprendo a las personas que se pasan el día hablando sin parar de su trabajo, como si no tuvieran nada más.
    Es una ex compañera y como tal que se quede, por lo menos no te dará más la “brasa”.
    Besitos

  13. paterfamilias

    Pues como ya te han dicho, ya puedes dar gracias por haberte librado (¿definitivamente?) de esta ex-compañera (ahora será ex-ex-compañera)

    Y eso que dices de que cuando sales del trabajo, desconectas parece que hay mucha gente que no lo entiende o no lo quiere entender.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.