El canal de Panamá

Esta fue una entrada que se quedó en el tintero como consecuencia del intenso y maravilloso planning que me tenían todos mis anfitriones y de que definitivamente me he dedicado a disfrutar y como dice el Consorte he desatendido mis obligaciones blogueras de manera imperdonable.

Por supuesto nadie que visite este país puede dejar de ver lo que nos hace ser diferentes del resto del mundo, así que allá vamos…

Vista desde el salón a las 10:30 de la mañana

 Me levanto y hace un día espectacular. Hoy me tienen preparado ir a las esclusas de Miraflores, últimas esclusas en el Océano Pacífico y comer allí. El post está asegurado.

Vista desde el salón a las 10:35 de la mañana

 

-Oye una preguntita:  ¿Seguro que vamos a poder ir allí a comer?

-Como se nota que llevas tiempo sin venir ehhh… esto no dura más de una hora, tranquila.

Vale, me lo creo porque me lo dicen, pero no porque le vea posibilidades de que sea cierto. Empiezo a creer que sí, hace demasiado tiempo que no vengo. Todo el mundo hace planes con total normalidad mientras yo miro a través de los cristales y pienso que la construcción de un Arca no sería mala idea, pero allí están todos planeando salir a comer.

Esperamos a los que se han apuntado a la comida, llegan y salimos bajo una tromba de agua descomunal. Empiezo a recordar lo que es llover a 100 litros por metro cuadrado y que la gente y la ciudad lo tomen como la cosa más normal del mundo, que la vida siga su curso y que no se interrumpa la normal actividad de las personas.

Los limpiaparabrisas no dan abasto con el agua y la velocidad de los coches es bastante reducida, hay que tomarlo con calma, las calles simplemente son ríos. En este país siete de cada diez coches son todoterrenos.

Vamos llegando al nuestro sitio y la cosa empieza a mejorar lentamente.

Empiezo a recordar paisajes, edificios y toda una serie de imágenes de hace muchos, muchos años.

Vamos a un restaurante en plena esclusa del canal, así que veremos los barcos pasar desde nuestra mesa, todo un espectáculo. Llegamos y sigue lloviendo pero menos. Se establece una discusión sobre la conveniencia de comer fuera ó dentro. Las mujeres votamos por comer dentro porque no estamos dispuestas a mojarnos. Los hombres por comer fuera, porque dejará de llover. Ganamos las mujeres, por supuesto, pero tendremos que aguantar durante el resto de la comida y la tarde las consecuencias de nuestro triunfo.

Nótese como el barco irá bajando a medida que la esclusa se vacía

Todo barco que atraviesa el canal tiene que ceder la capitanía del barco a los prácticos. Ellos son los responsables del barco durante el paso.

El barco ha bajado por completo, por la otra esclusa viene entrando otro barco

 

Tenían razón, ha empezado a salir el sol...

Ya está en el Pacífico listo para seguir rumbo

Vamos a ver el de este lado que pasa literalmente a nuestro lado

Hay barcos que pasan con una holgura de 50cms de la paredes de la esclusa

Hemos terminado de comer, hacer sobremesa y aguantar estoicamente al hermano de Dolega decir cada 10 minutos de intervalo, con puntualidad suiza: “Lo hubiéramos visto mucho mejor comiendo fuera, porque al final yo tenía razón y dejó de llover”.

Siempre es agradable reencontrarse con el pasado…hacía años que no discutíamos por tonterías y la verdad, es divertido.

Tomo la última foto y nos vamos porque me quieren llevar a un nuevo centro comercial gigante.

Yo espero el barco de las 4:30 de la tarde

 

Tomamos el camino de regreso y las imágenes son muy diferentes, pero simplemente han pasado un par de horas desde que empezó a llover.

Quizás sea el clima lo que hace que en estas latitudes las cosas se tomen de manera diferente.

Hace dos horas creía en la conveniencia de construir un arca para el diluvio, ahora pienso en que podría irme a bañar a la playa… Y así casi todos los días.

41 pensamientos en “El canal de Panamá

  1. AleMamá

    Dolega, siempre he sabido como funciona el Canal, pero así de cerca no lo había visto nunca; es impresionante.

    Como siempre, tu reportaje gráfico es excelente, porque lo cuentas de un modo amigable, no como un periodista de medios circulantes por negocios o por imponer ideas.

    Te felicito. ¡Muy lindo país es ese!

  2. winnie0

    Increible los cambios del paisaje por el tiempo…Me ha encantado y tiene que ser una gozada ver cómo un pedazo de barco no roza justo por 50 cm ¡Qué pasada! Un besote Dolega Me ha encantado el reportaje fotografico

    1. admin

      Realmente es impresionante. Los barcos son gigantescos y pasan a escasos diez metros de donde estás sentado. Cuando ves la holgura se te ponen los pelos de punta porque piensas en si, por cualquier razón, roza… Escasas veces pasa, esa gente tiene una precisión casi, casi matemática.
      Besazo

    1. admin

      Puedo garantizar que te acostumbras. Ya sé que hubiera ganado por goleada la opción masculina, pero ya sabes como somos nosotras, con tal de llevar la contraria… 😀
      Besazo

    1. admin

      Gracias precioso, quedan unos cuantos post realmente interesantes, pero ahora también tengo que ponerme al día con todos ustedes.
      Besazo

    1. admin

      Pues ya sabes lo que es el corporativismo, las mujeres dijeron que dentro y yo, con tal de llevarle la contraria a mi hermano, después de estar tantos años sin discutir en vivo y en directo…
      Luego se vengó durante toda la tarde y sigue en los comentarios del Blog como verás… 😀
      Besazo

    1. admin

      La verdad es que impresiona verlos tan grandes y tan cerca. Cierto es que es un pais muy especial. Al ser un cruce de caminos tiene características que ningún otro pais del entorno tiene.
      Besazo

  3. Marga

    Que miedooooooo… Yo comería afuera con lluvia también que sino la experiencia no es completa. No se pero me gusta que seas medio panameña, te siento muy cercana. Mi panameña me cuenta lo de las esclusas pero el reportaje gráfico ha sido enriquecedor. Te eche de menos.

    1. admin

      ¡¡Mentira!! Tú, al igual que yo, con tal de llevar la contraria, hubieras comido dentro de la bodega del barco… jajajjaja
      Yo también los extrañé mucho, parece emntira como puedes hacer tuyo un entorno en tan poco tiempo, es increíble.
      A ver si me pongo al día
      Besazo

  4. Dessjuest

    Yo reconozco que siempre he sido más del canalillo de las panameñas, pero aun así merece la pena ver semejante obra, sin duda la imagen del país, antes era Noriega también.

    Tranquila que te estamos cuidando la casa como mereces, lo único que se nos acabó la leña y por no salir a talar árboles hemos empezado a usar la enciclopedia de animalitos, total, la mitad se van a extinguir.

    Besos maestra.

    1. admin

      Es cierto. Noriega hizo mucho dañño fuera y mucho más dentro, te lo aseguro, pero hoy en día el pais ha pegado un cambio espectacular.
      Besazo
      PD: Por favor, seguir con los magazines de los dominicales, teneis para mil fogatas y seis mil barbacoas 😀

      1. Dessjuest

        Está macondo arrancando el parqué, que dice que esa madera es cojonuda para las chuletillas, lo digo por si quieres decirme antes debajo de qué tabla escondes la pasta, que este como la encuentre deja sin jamones a la sierra.

        1. admin

          A ver chicos, en mi casa pasta, lo que se dice pasta no hay. Somo pobres como las ratas y si me desmontais el parqué, prometo que investigaré donde vivís y nos mudaremos con rata incluída. Luego no quiero llantos de que no se avisó bién y que las cosas no estaban claras.
          El Niño es un primor cuando se levanta por las mañanas despues de una noche de guardia… 😛
          Besazo

  5. Piruja

    Hola dolega, siempre que veo algún reportaje sobre el canal me maravillo de como esos monstruos de los barcos puedan pasar por allí, es una obra maravillosa y verlo así de cerca como tu no te digo mas, lo único malo es tener al hermanito de turno y te este mortificando la orejilla como el tuyo jeje, pero bueno es por poco días:)
    Me alegro que ya estés por aquí por nuestro “barrio”, feliz Domingo.

    Besos.

    1. admin

      Realmente es una obra que impresiona. Lo del hermano lo he disfrutado mucho, creeme. Llevaba demasiados años sin discutir con él así que ha sido muy divertido.
      Besazo

  6. Jerónimo

    Interesante reportaje.Centroamérica es así de inestable en cuanto al tiempo,ya me lo habían dicho en alguna ocasión.
    El canal,impresionante.

    Un placer volver por tu blog, Dolega.

    1. admin

      Es cierto el tiempo es inestable en invierno. Ahora es pleno invierno ó mejor dicho estación lluviosa.
      Gracias hermoso, no sé si podré ponerme al día con todos vosotros. Siento que no avanzo.
      Besazo

  7. Yeste Lima

    Me alegro de “verte ” de nuevo, se echaban de menos tus cosillas. Oye, buen reportaje… con tu forma de contar las cosas, las vive una muy de cerca.

    Buena vuelta, Dolega, recuerdos al Consorte.

    Besos.

  8. Eva Letzy

    Jajaja!!! Es verdad, a mí también me llamó un montón la atención cuando estuve en Panamá que un momento pensabas que se te iba a caer el cielo encima y al rato todo estaba como si nada hubiera pasado. También estuve en el canal, pero no vi los barcos desde un restaurante como tú…
    Qué lindo Panamá, creo que te lo dije varios posts atrás, lo que más me gustó fueron las islas de Bocas del Toro donde estuve bastante tiempo. Sobre todo una que se llama Bastimentos, nos alojábamos con mi prima en una cabaña en lo alto de una montaña, en el medio de la selva, una verdadera maravilla porque (por lo menos cuando nosotras fuimos, no sé ahora cómo estará) no había un solo turista en esa isla, era toda gente de ahí que te hablaban en guari guari, fue increíble estar ahí un tiempo la verdad…
    Un beso, espero ya estés adaptada

    1. admin

      Bocas es ahora un sitio muy turístico y está lleno de gente todo el año. No fuí porque sino me quedaba sin tiempo para hacer cosas que quería hacer, pero me dijeron que está muy bien, pero un poco masificado por los turistas extranjeros y los turistas nacionales, porque se ha consolidado como sitio cool para juergas de jóvenes en puentes y fines de semana ya que ahora es más fácil acceder por las carreteras que hay. En fin el progreso que lo estropea todo.
      Todo el litoral ha sufrido un cambio increible. Está lleno de hoteles, urbanizaciones, casas…
      Yo estuve por mis playas de siempre, que gracias a Dios permanecen desiertas todavía. es un post que me falta por subir.
      Besazo

  9. Alterfines

    Me llama mucho la atención todo el sistema de esclusas del canal, así que gracias por las fotos (incluida la del pelícano esperando su barco jjjj).

    Siempre me ha parecido curioso el que, debido a la forma del continente, el Pacífico esté realmente a la derecha y el Caribe a la izquierda; cosa casi surrealista para los europeos, acostumbrados a mirar el mapa siendo nosotros el centro del mismo.

    Un besote, maestra, y bienvenida a casa.

  10. Pingback: Efemérides | La boticaria desquiciada

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