Dolega pasa la prueba deportiva

Puente de las Américas

Nuestros encuentros eran bastante anárquicos. Yo creo que era porque entre sobredosis y sobredosis de adrenalina, el Consorte necesitaba tiempo para recuperar su integridad mental y la serenidad que irradiaba.

Pero al cabo de unos cuantos días siempre terminaba llamando. Ese día fue uno de ellos.

-Hola soy el Consorte.

-¡Hola! que tal

Recuerdo que estaba en plenos parciales en la universidad, así que en esa época mi tiempo era bastante limitado. Tengo que decir que era muy buena estudiante y ahí están mis notas que lo prueban, pero quizás porque estaba estudiando algo que realmente me gustaba, me organizaba bastante bien, además para ese chico siempre tenía tiempo.

-¿Tu corres?

¡Yo que voy a correr! Menuda estupidez, además yo no necesito correr, yo estoy buenísima. Estas pendejadas son de los niños bien que estudian en los USA y siempre vienen a casa con modas tontas y queriendo hacerse los especiales.

-¡Claro, me encanta!

-Podríamos ir esta tarde, si quieres.

-Esta tarde imposible, ya he quedado para ir a estudiar y no puedo, lo siento.

-¿Y mañana Sábado?

-¡Mañana si! Sin problemas. Ok pues entonces nos vemos mañana. Te tengo que dejar porque se me hace tarde para ir a estudiar.

-Ok. Hasta mañana.

¡¡¡¡AHHHHHHHH Tengo que salir ya, a comprar un equipo de jogging!!!!!

Y allí estaba yo después de una tarde entera de compras como la Barbie corredora. Toda nuevecita y moníiiiiiiisima con mis pantalones de jogging, mi camiseta de jogging, mis zapatillas de jogging, mi coletero de jogging, mi maquillaje de jogging…

A la hora acordada allí estaba mi flamante chico en su coche (que merece un post aparte).

Subo al coche, sonreímos, batir de pestañas por mi parte, él que me mira el escote disimuladamente, yo que hago como que no me doy cuenta y nos vamos.

En mi época, había un sitio emblemático para ir por las noches a beber, a escuchar ó bailar con la música a todo volumen, a fumar, a hacer lo que uno quisiera, vaya. Ese sitio era conocido como el Causeway. Camino mar a dentro que une tierra firme con Naos, Perico, culebra y Flamingo, islotes, que en aquella época eran territorio americano y recinto militar. Pero la carretera hasta casi llegar a ellos estaba accesible.

Mi chico favorito enfiló hacía las afueras de la ciudad y yo empecé a sospechar que el deportista que conducía me iba a dar problemas y efectivamente, allí estábamos, en el causeway.

Mi sitio de cachondeo, fiesta y jolgorio favorito pero a las cinco y media de la tarde de un sábado y no a las tres de la mañana, que era las horas en que yo frecuentaba esos lares…

Precioso lugar, pero con un enorme defecto. Para correr es jodidamente laaaaaaaaargo.

Cuando nos bajamos del coche, en ese momento pasaba un hombre que no debía superar los treinta y cinco años, pero que a mí me pareció un señor mayor, con una pareja de perros de raza afganos, maravillosos, cuidados y trotando con el pelo al viento. Nos quedamos embelesados viendo como los dos animales corrían a la par que su dueño, elegantes al extremo.

El Consorte se quedó ensimismado mirándolos.

-¿Sabes que es mi raza de perros favorita? ¡Míralos, son preciosos! Algún día tendré un perro de esos.

Mientras el miraba a la pareja de afganos, yo miraba la carretera. Aquello iba a ser duro, muy duro…

Allí tenía a un deportista de verdad, con sus pantalones cortos usados, sus zapatillas que tenían kilómetros de experiencia, sus muñequeras ya desgastadas, frente a la Barbie corredora, perfumada y oliendo a nuevo por los cuatro costados.

Y empezó la sesión de jogging. Yo a los quince metros ya empecé a pensar que tenía que hacer algo si no quería caer desfallecida antes de cinco minutos. Piensa Dolega, piensa.

-Viene bien hacer ejercicio porque estamos todo el día sentados. Entre estudiar, leer, ver la tele.

30 metros y sudando…

-Sí, yo corro todos los días, me encanta, además hago artes marciales.

-¿Te interesa lo oriental?

60 metros y al borde de la deshidratación…

-Sí, me llama la atención.

– ¿Has leído Siddhartha?

90 metros y Dolega a punto de caer desfallecida en aquella carretera entre mares…

-¿Siddhartha, De Hermann Hesse? Está muy de moda, No, no la he leído.

¡¡¡GRACIAS DIOS MIO!!! Prometo ir cuatro domingos seguidos a misa…

Parón en seco (Dolega no sobreactúes, que tú eres muy dada a la sobreactuación)

-¿Que no has leído Siddhartha?, ¿Demian?, ¿El Lobo Estepario?

Él niega con la cabeza. Se ha parado pero no deja de correr en el sitio. Yo aprovecho la coyuntura. Ahí se acaba la carrerita. Una clase magistral sobre mi escritor favorito de aquel entonces. Una disección pormenorizada de las lecturas que eran mi biblia particular en aquellos años y la puñetera carrerita se convierte en un paseo calmado al atardecer, hablando de budismo, psicoanálisis y la búsqueda del yo, pero caminando y no corriendo como si huyéramos de la policía.

Había salido airosa de la primera prueba deportiva. Aunque a día de hoy sostenga que le di pena y por eso me siguió el rollo, ¡No me lo creo!

¡Si este chico no es de fiar, nunca ha tenido un perro de raza afgano!

Este es mi último post desde la República de Panamá durante este viaje.

Mañana postearé desde Madrid…

Se acabó el paseo. Snif, snif…

 

 

 

 

 

 

 

32 pensamientos en “Dolega pasa la prueba deportiva

  1. AleMamá

    Qué bonito debe ser como lugar, pero debe ser un infierno de calor para hacer jogging aunque seas una fanática de el deporte.
    Cariños, Dolega. Te esperamos en Chile, Madrid y donde quiera que andes.

  2. madreymas

    Ay, ay, ay, que me da…. que me da! Jajajajajajaja!

    1. Eres lista, Dolega, muuuuuy lista…
    2. Sabes que Hesse es el autor favorito de “mi consorte”? Con lo coñazo que es El lobo estepario, madre de mi vida!
    3. Correr es un coñazo, y el deporte en general también.
    4. Te encontraste con los Príncipes de Asturias? Les has organizado alguna ahora que están en Panamá?

    Besos, aprovecha lo que te queda!

  3. Dessjuest

    Querida mía, es harto peligroso excedernos con el deporte, de hecho solo tienes que mirar los que hacen maratón, menos de estar sanos tienen pinta de cualquier cosa, tienen más carne hasta los jamones de un piojo, haces bien en haber retenido al consorte, se le aprecia demasiado como para desearle tanto mal.

    ¿En serio se nota cuando os miran el escote?

  4. Ana azul

    Bonita manera de atraparle, si señor, es que lo que no se hace por amor, no tiene valor ninguno, si hay que correr se corre, y si hay que sufrir con la deshidratación, pues se sufre, ainnsss, el amor lo que nos hace …
    Besitos
    Ana

  5. paterfamilias

    ¿Correr? ¡Correr es de cobardes!. Pues yo estoy contigo. Todo el mundo alabando a Consorte y la que aguantó eras tú: ¿Te destroza el aparato de aire acondicionado de forma que parezca que has sido tú? Da lo mismo, le das otra oportunidad. ¿Que te hace correr 30 metros? …¡Acabas con él!. Chica, te felicito 😉

  6. Miguel

    Teneis más recursos que el Mcgiver de los coj… ese. ¡Que antigua me ha quedado la referencia! Jajaja.
    Pues nada, que todo pasa y todo queda, que decía el poeta.
    Un beso y buen viaje de regreso.

  7. Campanilla

    Dolega, qué broche de verano tan bonito nos has regalado invitándonos a pasear por tu tierra contigo. Ha sido maravilloso. Y tu consorte menos mal que no leyó el libro, pq si no en vez de paseando hubierais acabado en el hospital!
    Que aun me acuerdo el día que yo dije que patinaba desde hacia años aunque estaba oxidada y acabé con las rodillas moradas de la caída que tuve!
    Un besito y buen viaje de vuelta!!

  8. Jesus Tadeo Sila

    Eso de correr no es lo mío. Cuando veo las olimpiadas, me cabreo. Soy de la opinión de que una persona que corre 100 metros en unos segundos, no debe ser de fiar.
    Y Hermann, Hesse, ¡ay, mi Hermann Hesse! Lo devoré demasiado joven y creo que por eso me hizo ser como soy: sólo extraje lo negativo y el placer de regocijarme en mis decepciones.
    Un abrazo, preciosa.

  9. Joaquín Sarabia

    Mens sana in corpore sano, las dos cosas son importantes, por lo que si en una pareja uno tiene el cuerpo en forma y el otro la cabeza muy bién amueblada, también vale, son lo que se dice una pareja que se complementa.
    Un Abrazo y feliz viaje :) .

  10. DEsmadreando

    ¡Buen regreso! pero vienes llenas de aventuras y estamos ávidos de escuchar.
    Me encanta leerte, conocer tu pasado y saber tu presente….y mira que después de esto Andrés no es un cabrón…es el Consorte que lo hacía sólo para “sorprenderte con pendejadas de niño rico” jajajajaja me meoooo eres total. GRACIAS.

  11. Piruja

    Hola dolega, anda que no te las sabes tu ni na jeej, divina de la muerte para correr y menuda representación le haces con lo del libro para no seguir jejejej, mu bueno si señor, me ha encantado tu paseo por tu otra tierra chica que como nos has mostrado es bien bonita, me alegro mucho de que regreses, buen viaje.

    Besos.

  12. Yeste Lima

    Lo que no seremos capaces de hacer nosotras… somos tan buenas actrices cuando queremos, pero ¡hija! hartarte de correr, arriesgando manchar de sudor tu pijo atuendo de jopgging… eso es…cosa de Dolega, jajaja.

    Feliz regreso.

    Un besote gordo.

  13. Territorio sin dueño

    Si es que eres más lista que el hambre, y ya desde joven, con la experiencia ni te cuento.
    Cualquier otra hubiera muerto en el intento o hubiera terminado haciendo el más bochornoso ridículo, y tú le das la vuelta y lo pones a hablar sobre Herman Hesse, ya te lo he dicho alguna vez, pero lo repito, de mayor quiero ser como tú. Y venga, vuelve ya, que ya está bien de cachondeo. Buen viaje y besos

  14. Arturo

    Dolega:
    Zafaste con lo justo. Pero, ¿te invitó algna otra vez a ese martirio, o se dio cuenta que era como pedirle peras al olmo?
    Que tengas un burn viaje y ya veremos con que te encuentras en casa (si es que aun está en pie).
    Besos.

  15. Marga

    Yo con Pater. Aquí hay mucho fan del consorte (me han dicho que macondo, Dess y Miguel han estado por la sierra de Madrid unos días bebiendo como cosacos de una bodega y todo a cambio de hacer comentarios afines a Consorte, no afirmo ni niego pero los vídeos de la cybercat son esclarecedores). Me alegro que vuelvas y pongas algo de orden. Besos

  16. Eva Letzy

    Ufff, se me borró el comentario y encima me había explayado…
    Bueno, te decía que cuando te vio con maquillaje ya supo que no corrías, jajaa!!! Yo soy corredora y no me pondría maquillaje ni que me paguen para correr, el rímel te queda por el mentón a los diez minutos.
    Me encanta Hesse, leí todos los libros que nombras y creo que casi todos los que tiene…
    Feliz regreso!!!
    Un beso enorme

  17. Moneypenny

    Lo que somos capaces de hacer si nos gusta alguien!!
    Y cuando sale bien como es tu caso pues de maravilla pero cuando no…..mecagüen to los muertos del que creías en ese momento que te gustaba! jajaja
    Te esperamos por aquí impacientes.

    Besos

    1. admin

      Que razón tienes amiga, somos capaces de hacer cosas que nunca pensaríamos que se pueden hacer. jajajajaj
      Gracias preciosa, voy a ver si logro ponerme al día con todos vosotros.
      Besazo

  18. Alterfines

    ¿Conseguiste cambiar carreras al trote cochinero y sudores innecesarios por literatura? Sí que le debió de gustar tu escote, sí 😉

    Regresa bien, y tómatelo con calma; que superar el “todo lo bueno se acaba” resulta siempre duro. Te aguardamos.

    Un besote

    1. admin

      ¡¡Es que no sabes como sudaba!! Y como corría el jodío, encima a mí nunca me gustó correr, así que vi el cielo abierto. 😀
      Besazo

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