Compras de Reyes

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Que no iba a ser fácil ya lo sabíamos, lo intuíamos. La experiencia en estos casos, hace que ya nos hagamos una idea de cómo va a ser la cosa.

-No te preocupes Madre, que ahora las cosas son mucho más sencillas que en tu época. Ahora vamos tecnificados, ya verás.

Siento que los pelos se me ponen como escarpias. Tenía pensado un solitario día relajante y bloguero y creo que la cosa va a ir por otros derroteros.

Se decide por votación popular, o sea, porque me da la gana que para eso soy la que conduce, que hagamos las compras “de allá para acá”. Enfilo la autopista directo al centro comercial en cuestión. Mientras, El Niño me pone al corriente de los avances técnicos en cuestión de cartas a los reyes.

-Madre, ahora las cartas a los Reyes llegan al Smartphone con sus imágenes, referencias y lugares de adquisición. Así que no hay posible margen al error. Todo está fríamente calculado y las compras van a ser rápidas y limpias.

Lo miro con escepticismo; es lo que tiene haberse criado en el campo.

El prólogo a “las compras rápidas y limpias” son trescientos Whatsapp de ida y vuelta entre todos los que tienen la carta de su Princesa, o sea, padres, hermanos, abuelos, primos, tíos, para ver qué ha comprado quién y qué es lo que no ha comprado nadie, después de restarle lo que ya ha comprado él.

Terminado el sudoku, asisto a una nueva forma de comprar, a saber:

Se llega a la tienda y ni se mira lo que hay. Se busca una dependienta, se le enseña el móvil.

-¡Ufff agotadísimo chico!

Se vuelve a mirar el móvil.

-¡Tampoco, que va nada!

Se vuelve a mirar el móvil

-Esto sí lo tengo, pero en blanco.

-No, pero la referencia es del negro.

-Pues entonces nada chico, está agotadísimo desde principio de temporada.

…tic tac…tic tac…¡¿Coño, y ahora qué hacemos?!

Empiezan las miradas perdidas por la tienda y los comentarios inseguros tipo “yo creo que esto le gustará” “sí, la conozco y creo que esto le va a gustar” “creo que un día dijo que le gustaría uno de estos” Siento un olor a humo. Creo que son las neuronas que están sufriendo un calentón de estar ahí todo el rato pensando y tratando de decidir sin ningún tipo de asistencia técnica…Ufffff.

-Pide el ticket regalo por si lo quiere cambiar y eso…

-¡Sí señorita, por favor, el ticket regalo por si lo quiere cambiar!

Sonrío y pienso-Tú sí que estás rápido y limpio-

-Vamos a desayunar, Madre que me ha entrado hambre.

-¡Es que liberar tanta energía así de sopetón son un huevo de calorías!

-¿De qué hablas?

-De nada, yo me entiendo.

-Cada día estás peor, Madre. Me estás empezando a preocupar.

-¡Pues anda que tú a mí!

Desayunamos y no llevamos ni un duro ninguno de los dos. Le pregunto a la camarera si aceptan tarjetas, me dice que sí. Le doy la tarjeta y me trae el TPV para que meta la clave y me dice que me vaya con él a la mitad del pasillo del centro comercial porque en la cafetería tienen muy mala cobertura y sino la maquinita no conecta con el banco. El Niño me mira.

-¿Porqué todo contigo tiene que ser en plan surrealista? Mira que salgo por ahí y nunca me pasan estas cosas. ¡Solo cuando voy contigo!

-Pero a pesar de todo insistes ¿ehhhh jodío?

Nos ponemos en la mitad del pasillo con la maquinita en la mano a modo de buscador de metales. La gente que pasa nos mira con curiosidad. Enfocamos y enfocamos buscando las ondas Wi-fi pero nada, el mensaje una y otra vez es “error en la conexión”.

-En serio, Madre lo tuyo es increíble.

Me quedo como rehén en la cafetería mientras el Niño va a un cajero, que está lejísimos, a sacar dinero.

Vamos a por el resto de regalos que son comprados de la misma forma, es decir, móvil en mano.

Mientras, va recibiendo actualizaciones de cómo van los cambios en la carta a los Reyes, porque todo el mundo anda de compras. Así que antes de cada compra hay que consultar el sudoku para no duplicar regalos. Vamos algo relajado, además de “rápido y limpio”

En uno de los sitios se genera una situación de tensión con dependienta de mediana edad y mucha experiencia.

-Es el modelo marrón.

-No, yo lo veo negro en la foto.

-Pero ese modelo es marrón, porque no lo hay en negro jovencito.

-Juraría que es negro. En la foto parece negro.

-Pues yo te digo que es marrón, así que tú verás si es lo que quieres.

Tic tac…tic tac…

-Vale póngamelo.

Uffff ¡Menos mal! Ya estaba temiendo otro recalentón neuronal.

Reporte puntual en el sudoku y cuarenta Whatsapp después esboza una sonrisa.

-Ya hemos terminado, ¿ves qué fácil? Ahora solo me queda comprarle algo que se me ocurra a mí.

¡¡¡Huyyy hijo, eso mejor lo dejamos para otro día!!! Yo creo que por hoy ya hemos cumplido.

Y enfilo el parking a trote cochinero sin dar opción a ninguna alternativa.

 

 

 

 

 

 

 

 

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22 pensamientos en “Compras de Reyes

  1. Marga

    Jajaja… Pobre mi sobri, no le dejas espacio para su creatividad. Dime que lo de las ondas wifi son broma, ¿cómo en un mall no funciona el coso ese de las tarjetas? Sólo se me ocurre que la energía tuya y la de el unidos alteran la frecuencia del planeta, sino no entiendo…

  2. Miguel

    Pues yo no lo veo tan caótico, El Niño está bien desorganizado. No fue para tanto. Probablemente porque no estaba allí. La distancia distorsiona mucho. Jajaja.
    Un besazo.

  3. madreymas

    Me siento totalmente identificada en este post. Y no contigo, precisamente…
    En mi casa y con los políticos también se hace eso. Se manda la carta vía mail o wasap y se va avisando al resto del personal cada vez que uno escoge regalo de la lista…
    No negaré que el número de wasaps que me llegan a lo largo del día sea asquerosamente alto y agotador, pero… es muy fácil organizarse.

    Y con respecto a la tarjeta… no es la primera vez que me pasa… en Salamanca, durante un fin de semana rural, la chica de la recepción, tuvo que salirse a la calle, datáfono en mano y caminar unos 30 metros fuera del hotel hasta que consiguió cobrarnos. Surrealista, efectivamente.

    Nos contarás cuáles fueron los regalitos?

  4. Genín

    Que malo es el Toro, no me extraña que los `prohibieran en Barcelona…jajaja
    Lo mio es mucho mas fácil, convenio de no regalos y listo, a mi es que hasta se me subía la tensión, me agobiaba, sudaba, no dormía, un verdadero coñazo, ahora en plan “cuando nos da la gana y en cualquier época” nos regalamos lo que sea pero sin esta sensación de correcorre que no llegamos a la obligación.
    Besos y salud

  5. Analogías

    Que sepas que no eres la única a la que no le va el wifi con la tarjeta de crédito, que más de una vez hemos tenido que levantarnos en medio de un restaurante o a la puerta de una terraza para pillar red.

    Si a mí mi churumbel me pilla por banda para que tenga que ir con él a comprar SUS reyes, te juro que lo desheredo…jajaja.

    Un besazo y felices reyes!

  6. Arturo

    Dolega:
    Mientras la compra de regalos es un acto de disfrute, ¡enhorabuena!
    Ahora, cuando se torna una obligación impostergable, lo mejor es hacer como dice Genín. Y regalos a quien se los merezca y cuando nos venga en gana.
    Por cómo lo cuentas, ya parece que estás en la frontera, casi pasando al lado de tirar esa costumbre a la basura.
    Que se te pase el cansancio, que el año recién comienza.
    Besos.

  7. X

    Tienes la virtud de contar las cosas graciosas con gracia, que créeme no la tiene todo el mundo. 😛 A mí también me pasa que cuando mi madre quiere que le mire algo en el portátil, internet decide ir a paso de tortuga. Yo no creo en los gafes, pero a mí siempre me va estupendamente y cuando viene una persona mayor parece que se pone al ralentí para que esta se queje jajaja.

    Lo de los regalos de Reyes tiene su ciencia, yo hago lista en papel, mi tía saca dos copias y EXIJO que haya buena comunicación entre las partes para que no haya errores ni repeticiones. Y no usan WhatsApp, aviso. xD

    Besos.

  8. Dessjuest

    De poco sirvió la tertulia del 12 del 12, por lo de pagar o no con tarjeta 😀 con lo chulos que son los cajeros para esas cosas.

    A mí me da pereza cuando cuentas lo del chaval y sus cachibaches tecnológicos, me da que me tocará sufrir en breve esas cosas.

    Recuerdos al mozo, es una máquina el chaval.

  9. desmadreando

    ¡Si serás mala suegra! ¿Y tú regalo? ¿Qué le has comprado a la princesa? ¡Eso da para otro post!

    Que los Reyes te traigan mucha magia y si no un Power Ranger…. 😛

    Un besote desmadroso

  10. Territorio sin dueño

    mmmmmm! Centro Comercial, regalos, y en compañía….mi ideal de un día perfecto para terminar con un ibuprofeno, mala hostia y nervios que no se van en todo el día.
    Yo me voy ahora, porque al final me he puesto blanda y voy a comprar algunos detalles de bajo presupuesto, eso sí, sola, sin ideas preconcebidas y por las tiendas del pueblo, con lo que en realidad voy a disfrutarlo, sólo por salir un rato y dejar aquí a estos dos y alejarme de ellos, voy a ser feliz.
    Besazos, ya está dolega, que falta poco y esto termina, estamos en la recta final gracias a dios.

  11. Yeste Lima

    Yo también hago lo que mi jefa, voy de tienda en tienda preguntando el precio de uno de los regalos y después de haber visitado veinte, vuelvo a la primera porque era treinta céntimos más barato, jjaja—- no hay más remedio, mi presupuesto para regalos es el de un menú sencillo en un bar de barrio…. siempre puedo decidir si compro regalos o me siento tranquilita en una terraza a comer de “mnús”.

    Pero tú, amiga, tiempla…tiempla, no vaya a ser que ya que ha pasado todo lo gordo, te de el yuyu ahora.

    Sé buena y seguro que el negrito te deja algo.

    Besito apretao.

  12. winnie0

    Mi querida Dolega…¡os he extrañado! REcien vuelta de mis vacaciones navideñas te mando un beso enorme y el deseo de que en este 2013 sigamos coincidiendo en esta blogosfera nuestra. Besotes

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