Como evitar la rutina en la cama

Alma hand

Ayer Domingo, tonto, lluvioso y otoñal, me ha dado por pulular por internet.

Lo malo de andar sin rumbo fijo es que acaba uno en sitios realmente curiosos. De repente, no me pregunten cómo, que ya saben que aquí en el ciberespacio sabemos por donde empezamos, pero nunca dónde terminamos, recalo en un sito muy femenino dónde me dan buenos consejos.

Cómo ser una mujer sexy, cómo mantener la pasión de mi pareja, cómo huir de la rutina en la cama… Todo ello, por supuesto, dirigido a parejas jóvenes, que no a vejestorios que adoramos la rutina en la cama, básicamente porque la rutina quiere decir, continuidad.

Ustedes me entienden: “Déjate de tontadas y vamos a lo que funciona”.

Recuerdo nuestra vida cuando teníamos esas edades en que la rutina es una amenaza y las bronquitis y las otitis y los deberes y el ballet y el futbol…

En aquel entonces rutina, lo que se dice rutina era lo que menos teníamos. Ni siquiera en la cama, porque la cosa estaba tan complicada por las miles de cosas que teníamos que hacer en los respectivos trabajos y con los niños pequeños, que un rato de solaz se convertía en algo parecido a la primitiva. Todas las semanas lees que le ha tocado a alguien, pero nunca eres tú.

De repente recordé una situación por la que seguro todos los padres han pasado alguna vez y que se queda en nuestro recuerdo con una amplia sonrisa. Las pilladas.

¿Qué son las pilladas? Esto:

Una noche estábamos el consorte y yo en el fragor de la batalla cuando, sin previo aviso, se abrió la puerta de nuestra habitación de par en par. En la oscuridad, se podía ver la silueta del Niño, en pijama con algo en la mano. Tendría unos cuatro años más ó menos.

El consorte metió un brinco con voltereta incorporada hacia su lado de la cama y se oyó un enorme “clank” que adiviné era su cabeza dando contra su lamparita de noche. Rogué que no acabáramos en urgencias con tres puntos de sutura ya que era de latón y la base tenía una especie de picos. A continuación me acordé de todos sus antepasados por no haber cerrado con llave la puerta, él había sido el último en entrar en la habitación.

Allí estábamos quietos como muertos, mientras yo intentaba disimuladamente tirar del edredón para taparme antes de que la criatura llegara a la cama.

-Mamá, mamá.

Yo allí haciéndome la dormida y preocupada porque el Consorte no se movía. No sabía si era parte de la estrategia ó directamente se había abierto la crisma y se estaba desangrando.

-Mmm qué.

Sentía a Curro en mi cara.

La mascota de la expo de Sevilla del 1992 que su padre le había traído hacia unas semanas. Distinguía a Curro por la enorme nariz y la Cresta de colores, ambas de plástico, mientras el resto del muñeco era de peluche. Un horror, pero él lo adoraba.

-¿Qué hacéis, estáis jugando?

Dolega ten cuidado con lo que contestas… Si dices que sí, va a decir que él también quiere jugar. Si dices que no, seguirá el interrogatorio…

-Nooo, no estamos haciendo nada.

-Sí que hacíais algo, porque había ruidos.

De repente el consorte empieza a gemir mucho, pero mucho, mucho…

-¿Porque llora papá?

-Pues hijo ni idea…¿Y tú porque lloras?

Le pregunto en la oscuridad ya intrigada yo también por los gemidos, imaginando de todo.

-¡¡Mi pierna, tengo un calambre!!

-Espera que enciendo la luz

-¡¡¡NOOOOO la luz no!!!

Me imagino que está ahí destapado, empalmado y espanzurrado boca arriba. Me levanto corriendo, busco la bata a tientas por el suelo, cojo al niño de la mano…

-Venga cariño, vamos a la cama que papá está malito.

-¿Qué le pasa, porqué llora?

A estas alturas el Consorte ya gritaba sin miramientos como si lo estuvieran matando.

-Porque le duele la pierna mucho, cariño. Vamos a la cama que tengo que ir a darle una pomada para que se cure.

Lo meto en la cama, le doy dos besos a él y dos a Curro, lo arropo y salgo escopetada a la habitación a ver qué le pasa al otro que grita sin parar y temo que despierte a la Niña también.

-Ha sido el susto que me ha dado el jodío niño. Encima casi me abro la cabeza contra las malditas lámparas esas, que pesan cien arrobas. ¡Que dolor!

-Eso te pasa por dejar la puerta abierta.

Ya logro controlarle el calambre a base de estirar el pie correspondiente, le doy una buena dosis de réflex y claro, de todos es sabido que el olor a réflex y la libido no se llevan nada bien.

Y dice el sitio éste que se pongan muchas velas por la habitación para darle un ambiente romántico y diferente… Era lo único que nos había faltado, encima prenderle fuego a la casa.

 

 

 

62 pensamientos en “Como evitar la rutina en la cama

  1. madreymas

    Jajajajajajajajaja!
    Genial!

    No me ha pasado nunca, de momento… pero de jovencitos, alguna vez mis suegros llegaban a casa antes de lo que esperábamos y las carreras al baño, los ruidos y ese tipo de cosas dejaban poco espacio a la imaginación… ains, aquellos años!

  2. Dessjuest

    😀 Sí, algo que creo que nos ha pasado a todos alguna vez, y vaya, que en esos momentos te arrepientes de que Herodes no fuera inmortal, encima lo que dices, hay que intentar que la cosa baje por si acaso, que esas visitas a la cama de los padres suelen acabar con el crío, o la cría, metido entre ambos 😀

    Pero la verdad es que luego, cuando recuerdas esas cosas, siempre te acabas riendo, yo también me eché unas risas con lo que cuentas, pobre consorte.

    Besos maestra.

    1. admin

      ¡¡¡Además de verdad!!! el maldito Curro de los huevos acabó más de una noche enredado en la sábanas ¡Con la cresta de plástico! jajajaja
      Besazo Maestro

  3. Medranica

    Lo malo de todo esto es que cuando eramos jovenes y con ganas, teniamos a los niños y habia que hacerlo casi a escondidas y deprisa, y ahora que de vez en cuando tienes la suerte de quedarte a solas con tu amor, la libido se van con los niños de paseo.

    1. admin

      ¡Ay, Medrianica que razón tienes..! Yo retuerzo el refrán y digo: ¡¡El que no puede cuando quiere, no querrá cuando pueda!! jajajajaj
      Besazo

  4. amelia

    jajajaja me he meado de la risa jajajajajajaa, el otro ahí gritando del dolor, jajajaja me meo.

    que buen post, da gusto pasarte a visitar, me arrancas una sonrisa fijo.
    saludos.Amelia.

  5. Genín

    ¡Que chasco!
    Bueno, el dormir solo y tener las hijas casadas con mis nietos a 600km veo que tiene sus ventajas…jajaja
    El que no se consuela es porque no quiere…jajaja
    Besos y salud

  6. Miguel

    En mi casa, el panorama actual es: por un lado, mi hija y el novio esperando que nos vayamos a la cama los abuelos. Por el otro: los abuelos esperando que se vayan a la cama los pesaos. Y una vez termiando el asunto, te quedas en la cama y hasta el día siguiente, no sea que vayas al baño y te encuentres a cualquiera de ellos lavándose los bajos.
    En fin: no hay líbido que resista eso, asíq eud e vez en cuando, uan de las dos parejas se va un fin de semana de hotel. Eso sí, procuro que sean ellos.
    En cuanto a cuando eran niños, la verdad que nunca hubo una pillada en serio, los dos me salieron bastante gandules y cuandos e acostaban no había quien los levantara de nuevo. Ni siqueira por la mañana para el cole.
    Una entrada muy divertida. Pobre Curro lo que habrá tenido que ver, y oir.
    Un besazo.

  7. X

    JAJAJAJAJA. Joder, me he estado riendo (mentalmente) un buen rato. Afortunadamente a mí aún no me ha llegado esa etapa, pero me aseguraré de cerrar bien las puertas. xD

    Sobre los “consejos sexuales” de las revistas, ni caso. Están hechos por cincuentonas para cincuentonas (con todo el respeto, que por el post me imagino que no andarás muy lejos, o sí, no lo sé xD) pero creyéndose que tienen 20 años. Y no funciona, claro…

    1. admin

      ¡Hazlo! Cierra bien las puertas y te evitarás disgustos 😀
      Sí, estamos en esa década mágica en la que ya no te preocupan los tampax, todavía no te preocupa la osteoporosis, te da igual si tus hijos te oyen y saben qué estas haciendo, porque ¡Ellos también lo hacen! 😀
      Las velas me encantan, pero en las mesas del salón. 😛
      Saludos y ¡Bienvenida!

  8. Macondo

    Me he acordado del chiste de los búhos de Eugenio y he pensado que al final iba a suceder lo mismo con vosotros, sobre todo conociendo al Niño que no se rinde hasta conseguir lo que quiere. Al principio te veía echando balones fuera y él no quedándose satisfecho con tus respuestas y repreguntando hasta que no podías más y le decías: “Estábamos follando, hijo, F-FOLLANDO. ¿Te lo crees así?”
    Besos.

    1. admin

      ¡¡¡jajajaja No me acordaba de ese chiste, es cierto!!! No, creo que los gritos del Consorte lo descolocó y pensó quién sabe qué… jajajajja
      Pero la situación suele ser bastante violenta 😀
      Besazo

  9. Marga

    jajaja, lo que me he reído hija. Bueno, ser madre soltera y compartir habitación con el nene (él en el “segundo piso”) tiene sus ventajas. Oye, si esto lo hubiera sabido el regalados de Iphones seguro que no me dejaba con la excusa de que la vida de familia es monótona y aburrida, me cambiaba de excusa: fijo…

    1. admin

      ¡¡Si el regalador de Iphones te ha dejado con esa miserable excusa, merece que le salgan cargadores de Iphone en los huevos!! Te iba a decir que se merecía que le metieras el artilugio por salva sea la parte, ¡¡¡pero no, que se joda!!! quédate con él.
      Me alegro que te hayas reído y te lo hayas pasado bien.
      Un besazo, preciosa. Y agradece a Dios que se retrató rapidito. 😀

      1. Marga

        pero hija, si devolver el Iphone JAMÁS estuvo en mi mente… le devuelvo sus películas, sus libros, sus mentiras, pero MI IPHONE ni muerta…
        doy gracias a cada rato, no sabes cuánto…

  10. marta

    Gracias por este despertar a carcajadas!!!!!!
    ¿y las discusiones has cerrado pestillo??? te toca a ti levantarte, no a ti, oye pues nada, seguro que has cerrado???

  11. Territorio sin dueño

    Ja ja dolega, no me ha pasado nunca, menudo cuadro.
    Cuando la niña era pequeñita yo estaba en hibernación, y luego, la verdad es que una de las pocas ventajas de un divorcio, al menos de cara a una nueva pareja, es que de repente tienes todo un fin de semana sin niños por medio, yo sí he puesto velitas, y música, he hecho cenas románticas y he montado circos, pero tiene que ver también con la novedad de los primeros tiempos, luego se pasa, y la verdad, la rutina a mí me resulta agradable, me da seguridad.
    Muchos besitos

    1. admin

      Pues sí que es un cuadro, además te quedas ahí que no sabes qué diablos decir ó hacer. jajajaja
      Los numeritos son divertidos, lo que pasa es que cuando hay tanta gente por casa ¡¡¡s más complicado!!! jajajaj
      Besazo

  12. desmadreando

    Aún sigue en la cuna así que por el momento me libro de “pilladas”….cuando describiste a Curro no sabía realmente qué estabas describiendo jejeje y bueno al final hubo masaje con calambre jejeje aunque no de los buenos 😛

    Un besote desmadroso

    P.S. Pagaría por ver el mapa mental de tus búsquedas y lo que revelaría google de Dolega jajajaja

  13. AleMamá

    Muy divertido el cuento, pero a mi sí me preocupa que se den cuenta. Soy de una generación muy discreta.
    Lo que más me gustó fue tu comentario de las ventajas de esta edad para el asunto.
    Cariños

  14. Ajovin

    Me acabas de destrozar, Dolega, nosotros que utilizábamos el Reflex de lubricante por que pica mucho. Je, je.
    Un poco de Reflex y se abren las cerraduras oxidadas sin tener que empujar la llave, que a ciertas edades estamos para empujar poco.
    ¿O era Tres en Uno?
    Hace tantos años que no lo usamos, que se nos ha olvidado

  15. madre estresada

    jajajjaja conozco esa sensación, yo me muero de risa y mi marido de agobio,jajajajaj
    Olvidate de cerrar la puerta de la casa, en el pueblo y descubre que la vecina viene a regar, y oye los ruidos. tambien resulta gracioso

  16. rachel

    Joer lo has calcao!! me ha encantado que conste, pero es que a nosotros nos ha pasado y ni puñetera gracia imagino que dentro de unas semanitas nos reiremos de la situacion jajajaj un beso guapisima..

    Por cierto yo tenia un curro igualito!!

  17. jesustadeosila

    Qué chasco, amiga, pasar en dos segundos de la empalmadura de tu santo esposo a la nariz de curro, por muy grande que sea la nariz de curro.
    Nada, el mejor sitio sigue siendo el asiento trasero del coche, al menos mientras te obstines en poner lamparitas de acero en la mesilla de noche.

    1. admin

      jajajaja Lo de las lamparitas me lo echan en cara todavía… 😀
      Lo del coche, demasiado incómodo a nuestra edad. Las articulaciones ya no están para hacer tonterías. Que en un descuido acabas en urgencias con las cámaras de la sexta haciendo un reportaje para el telediario. 😛
      Besazo

  18. Moneypenny

    Jajajaja encima el crío aparece con Curro….con esa nariz y esa cresta!!
    No habéis pensado en vengaros y ser vosotros los que le sorprendáis ahora a él?? je je je

    Besos

    PD: por cierto, tienes un bosque precioso! :)

  19. Alterfines

    Es cierto que al llegar los hijos se complica también lo de las intimidades. ¿Quién no tiene alguna anécdota, más o menos escandalosa?

    Claro que también está cuando tienes alguna ‘pillada’ entrando en faena en casa ajena, estando de invitados jjj

    Un abrazo maestra, cuentas las cosas que parce uno vivirlas.

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