Adolescencia

Hicup, Deko, Kady
Quiero dedicar este post a todas los padres y madres de hijos adolescentes, porque en mis vueltas por los blogs amigos veo que algunos están pasando por esa terrible etapa de la vida de los padres.

Quiero dejar constancia explícita, que hablo exclusivamente desde mi experiencia y en ningún momento pretendo ser un referente para nadie.

Simplemente relato mi experiencia por si le sirve a alguien de alivio momentáneo para no sentirse solo en esta travesía del desierto.

La adolescencia de la niña, apenas la sentimos. Se centró en llorar sin sentido y estar eufórica sin ningún tipo de horario así que la cosa resultó incluso divertida. Pero como el Karma es el Karma, la vida nos tenía reservada la adolescencia del niño.

Empiezo por decir que el Niño fue el niño perfecto. Notas de todo sobresalientes, educado, simpático, cariñoso, el mimado del colegio porque según todo el mundo desde el Director a la cuidadora del comedor era perfecto. Jamás hubo que reñirle fuerte, mucho menos darle un azote ó un capón, nunca.

Así transcurrió nuestra vida plácida hasta los doce y medio ó trece años de la criatura. A partir de ese momento le pasó lo que a los Pokemon, mutó.

GENGAR

 

De la noche a la mañana nos encontramos con un ser totalmente extraño que lanzaba puertas por cualquier motivo, chillaba como un energúmeno y sobre todo, estaba todo el día encabronado con el mundo.

Por supuesto los estudios dejaron de ser, no su prioridad no, ni siquiera una actividad digna de dedicarle ni un minuto al día. La música cuanto más soez y machacona mejor y por supuesto a unos decibelios que hubieran hecho las delicias de la banda sonora del mismísimo infierno.

La actitud de desplantes y reto permanente a su padre y a mí fue el pan nuestro de cada día a partir de ese momento.

Así empezó un calvario que es difícil de explicar.

Pasas de vivir preocupada por las actividades extraescolares, la logística de tu casa y el equilibrio de tu presupuesto a estar permanentemente enfrentada a un cabrito que se dedica las 24 horas al día a ver cómo te amarga la existencia, qué es lo que puede hacer para exasperarte y sacarte de tus casillas. Y la cosa empieza a enrarecerse en tu casa y los reproches entre nosotros se suceden a diario.

-claro si le hubieras castigado el otro día cuando llegó a las 11 en vez de a las 10 como era su hora….

-Porque eso pasa porque le consientes todo lo que le da la gana

Y mientras tanto él, haciendo de las suyas.

Y te empiezan a llamar del colegio, que qué le pasa al niño, que con lo majo que ha sido siempre, que a ver si va a ser problemas de drogas. Que la mitad de los días llega tarde.

Y las madres de hijos perfectos según ellas, compañeros del tuyo te empiezan a decir que claro, que las compañías, que ya se sabe, que hay que atarlos cortos y que el tuyo “no es por nada, pero….”

Y tú te sientes en el centro de un tornado del que no puedes salir y al que tampoco le encuentras las instrucciones para desactivar.

Y en casa las palabras más repetidas son “correccional”, ”prisión” y “yonki”.

Y llegas a trabajar y lo llamas y allí está en casa dormido como un ceporro y otro día que no va a clase y te entran ganas de irte para casa e inflarlo a bofetadas.

Y el caso es que hay días que, aunque sea por unos segundos, reconoces al hijo que ha sido siempre, al niño que ha desaparecido detrás de una indumentaria que ha generado miles de peleas.

Y te pasas la vida negociando estupideces para que la convivencia no llegue a niveles insoportables.

Y las idas y venidas del trabajo se convierten en repasos infinitos de todas las cosas que has hecho para educarlo, para inculcarle tus valores, para hacer de él una persona honesta, responsable y te preguntas una y otra vez qué coños es lo que has hecho mal y repartes las culpas entre el padre y tú pero no sabes exactamente qué porcentaje darle a cada uno ó a ninguno.

Y sientes que lo que más quieres en este mundo se te va de las manos y se autodestruye sin que tú puedas hacer nada por evitarlo.

Y pruebas por las buenas y por las malas y mediopensionista, ignorándolo, negociando, apoyándolo…

Y las personas que ya han pasado por este torbellino te dicen:

-Es duro pero ya verás que sale. Donde hay madera, al final sale barco.

Y tú dices que no, que los otros sí, pero que el tuyo acabará debajo de un puente como una piltrafa humana porque no hay manera de hacer carrera de él.

Y te animan:

-Acuérdate del mío, cuando salió un día a las fiestas del pueblo y a los tres días, después de buscarlo ya por los hospitales nos llamó desde Francia, que se había ido a pintar vagones de tren con un colega. Acuérdate que a su padre casi le da un infarto y se lo tuve que quitar cuando fuimos a buscarlo a la estación. Que si lo coge lo mata a palos.

Ether NYC Train *Robbed*

Y tú

-Sí, pero míralo ahora terminando sus estudios de Ingeniería y más majo que las pesetas, pero es que el tuyo ha sido un buen chico desde siempre. El mío también, pero el mío no sale seguro ya verás, ese se queda en el camino. Y lloras.

Y viene otra que ya es veterana

-Que no, que tienes que aguantar, que ya verás que poco a poco va pasando, que el chico lo que está haciendo es tirar ídolos y vosotros sois sus ídolos así que tiene que hacerlos añicos.

Acuérdate de la mía en la boda de su hermana en Nueva York cuando se nos presentó en la iglesia disfrazada de Morticia, la de los Adams, pero en sexy con aquella especie de camisón largo negro con tirantes y aquellas botas militares desabrochadas y con los cordones arrastrando y aquellos pelos largos y aquella pinta de espectro con los labios negros. Recuerdo que casi termino en el hospital cuando la vi llegar, y el cura que no se podía concentrar en la ceremonia porque estaba todo el rato como temiendo que a la imbécil de la niña, la cabeza le empezara a dar vueltas como a la del exorcista. Y yo machacándome la cabeza, pensando dónde había logrado esconder semejante indumentaria en la maleta.

Y yo

-Ya pero mírala ahora felizmente casada y haciendo la residencia en cardiología y es que ella siempre fue un cielo de niña, el mío también pero este no sale ya lo verás.

Y después de miles de malos ratos, millones de anécdotas y experiencia para escribir el “Manual de supervivencia en la guerra de guerrillas” resulta que sí, que es cierto que se sale.

Porque poco a poco el Pokemon va volviendo a su ser y empieza a volverte a dar besos sin más y puedes volver a hablar con él sin discutir a los 10 segundos y le vuelve la responsabilidad y vuelve a estudiar y se echa novia y termina los estudios y se encuentra él solito el curro y aprende a hablar “spanchi” para hablar con el restaurante chino y te sientes infinitamente orgullosa de él y le ves a su padre la admiración en los ojos cuando lo mira.

Y entonces te encuentras con alguna amiga que está pasando por lo mismo que tú hace años y que dice lo mismo que tú hace años.

-Sí, si no dudo que el tuyo sí, pero el mío no, el mío termina en un correccional porque ese chico se torció. No sabemos cuándo, pero se torció.

Y le dices que sí, que ya verás. Que donde hay madera, al final sale barco. Que se pasa fatal pero que se sale. Tú aguanta firme.

Y ella te cuenta la última cafrada que ha hecho el maldito niño de los huevos y llora y tú para animarla, te pones a desgranar las mil y una del tuyo.

Y al cabo de los años cuando te llama toda orgullosa para decirte que el 21 de este mes viene a Madrid al acto de graduación en la Universidad porque el niño termina los estudios, sonríes y piensas:

Donde hay madera, al final sale barco.

 

 

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28 pensamientos en “Adolescencia

    1. admin

      Es normal, porque es desesperante. Pero aunque hoy te parezca que no, se termina.
      Un buen día te das cuenta que la cosa, como las tormentas empieza a remitir y te parece mentira. Al principio no te lo crees, es como los espejismos en el desierto. Pero vas viendo que si, que es cierto.
      En ese momento tu nivel de contracturas baja sensiblemente y tu monitor de Pilates te dice que como se nota que vas dominando la técnica y tú le contestas, claro,claro es que eres muy buen profesor XD
      Besazo

  1. Dolores Ceballos

    Yo también se las hice pasar p*tas a mis padres, pero me duró muy poco (aunque fue intenso… bufff). Después me eché novio, busqué trabajo para colaborar en casa mientras acababa mis estudios. Acabé mis estudios, me casé, tuve hijos y ahora rezo para poder sobrellevar su adolescencia.
    Menos mal que aún me quedan unos cuantos años para armarme de valor!!!
    Jajajajaja, también viví la edad del pavo de mi hermano. Esa fue peor que la mía!!!, porque aún le dura !!

    1. admin

      Si que una época dura, si…
      Además te parece que no va a acabar nunca, se te hace tremendamente larga.
      Y coletazos le quedan a todos, se les va pasando muy poco a poco XD
      Besazo

    1. admin

      Esa la dice una amiga mía muy salada, yo creo que es de cosecha propia porque yo tampoco la había oído nunca, pero me pasó lo que a tí, me gustó y la uso.
      Mar siempre tiene que existir Toro y tenemos que luchar por él y si nos lo quitan, lo tenemos que recuperar como sea, porque sino entonces, todos muertos.
      Besos

  2. Dessjuest

    A mí me queda lejos aun, reconozco sentirme acojonado ante lo que se me avecina, pero en fin, que todo pasa en esta vida, de todas formas creo que aunque parezca que no, todo lo que has hecho, lo que hiciste, con tus hijos de pequeñines acaba sirviendo de algo, quizá de no haber hecho lo que hiciste se hubieran torcido, pero sin volver a ser barco, quizá se hubieran quedado en balsitas y se hubieran perdido por los océanos.

    Besos.

    1. admin

      Tienes toda la razón. Lo importante es sembrar, porque después te das cuenta que sí germina. Pero reconozco que como te toque uno un poco tocapelotas, la verdad es que te desespera.
      Y tú disfruta de la peque, que esta es la época más bonita con ellos. Es cansada porque son muy dependientes pero es preciosa y además siempre te quedas con las imágenes de esos años en el corazón. Por eso nunca puedes dejar de llamarlos niños.
      Besazo

  3. Marga

    Ay mujer, qué susto me da.. el mío a veces tiene pincelazos adolescentes y la cosa pinta para gris… y yo que fui tan buenita, nunca di problemas, salvo que me metí a una secta a los 17 y me embaracé a la tierna edad de 30 años… pero por lo demás, joder, lo que se dice joder, no jodí mucho…
    Me guardaré lo que dices “en el corazón”…

    1. admin

      Que te va a dar susto, de susto nada. Tú disfruta de tu retoño y ya está.
      Que ya llegará el tiempo de que te preocupes y te enfades, ó no porque no todos salen iguales. Yo tengo amigas que sus hijos han sido siempre un primor y la adolescencia la han pasado con sus cosas pero nada del otro mundo.
      Es que aquí en casa somos muy exagerados para todo y cuando nos ponemos, nos ponemos de verdad.
      Salduos

  4. Yeste Lima

    Aunque siempre se dice que la adolescencia es una época bonita, que lo es, no se cuenta que es también complicada en algunos casos. Y es verdad que se sale, sino desgraciados de muchos padres e hijos si no se saliera a tiempo de esas complicaciones.
    Yo no recuerdo haber sido demasiado difícil, pero estoy segura que mi madre diría otra cosa.

    De mis hijas, una en particular, tuvo una adolescencia depresiva, sensiblera y todo eran tristeza y llantos por cada rincón de la casa, las dos lo pasamos muy mal… pero salió, gracias a Dios, como salimos todos.

    Un beso

    1. admin

      Que cierto es, al final todos salimos. Las niñas si que suelen ser más depresivas y la parte emocinal les afecta más. Aunque hay de todo, pero creo que por ser mujeres sabemos gestionar mejor las circunstancias.
      Besazo

  5. Paula

    Hola Dolega, te he visto en otros blogs y decidí visitar tu espacio, pues me encantó y esta entrada está sensacional… yo tengo un hijo a punto de ingresar en esa edad tremenda… besos al alma.

    1. admin

      Gracias por pasarte por aquí. Bueno, pues tú ármate de paciencia y estrategia que ya verás que lo superas. JAajajaja.
      Saludos y ¡Bienvenida!

  6. Arturo

    Dolega:
    Mi niña (como tú le dierías) ya tiene diecinueve, edad prudente para ponerse a provecho.
    Atrás quedó el colegio secundario y sus travesuras, ahora es cuestión de forjarse una carrera. Es terca y se le metió en la cabeza que quiere ser abogada.
    De modo, que es como tú dices, al final se les pasa.
    En mi caso, durante el colegio secundario, me hice el gran especulador: estudiaba lo necesario para aprobar y pasar de año. Excepto en el último año, cuando consideré que, para buscar empleo, sería importante tener el mejor promedio de la división. Lo conseguí en el primer bimestre: no solo en mi división sino en todas las que había. Conseguido ello, ya no necesitaba esforzarme más. Mis compañeros me felicitaban por haber desbancado al tragalibros del curso.
    La enseñanza que me dejó esta experiencia fue que cada chico fija sus propias metas cuando siente que necesita de ellas.
    Un abrazo, que ya tienes todo bajo control.

    1. admin

      Así es Mi querido Arturo, eso me decía el Director del centro del Niño.
      Él está viviendo de las rentas de los años anteriores.
      Creo que todos hemos hecho las mismas cosas más ó menos lo que pasa es que ahora estamos del otro lado del mostrador :)
      Besazo

  7. Inmagina

    Me doy por aludida, lo que ocurre es que lo de la madera lo descubres luego, cuando ves que si hay barco, mientras tanto dudas de que haya madera y de que tu hayas hecho o estés haciendo las cosas bien.
    Mi niña querida todavía anda oscilando entre ratos encantadores y otros en que no me avergüenza decirlo, le cojo hasta manía, pero sé que empeorará, no hemos llegado todavía al centro del huracán.
    El otro día me retó con la mirada porque la cogí del brazo y se lo apreté por hablarme mal, con desprecio, y me vi como en el Hermano Mayor.
    Tengo miedo!
    Gracias por compartir tus experiencias, siempre es un consuelo

    1. admin

      Que no vea miedo, que sino estás perdida. Tú ahí aguantando como Nadal, en el fondo de la pista.
      Y poco a poco se va pasando, pero sí que es duro. Las niñas, si no te sale superlativa, suelen ser más llevaderas.
      Un poco el secreto está en hacer como cuando pescas.Le dás un poco de sedal y tiras otro poco, un poco de sedal y tiras otro poco y así, simpre dentro de un marco preestablecido que no es negociable bajo ningún concepto, que son los límites básicos y la defensa de esos límites tú como Rambo:
      Con el cuchillo entre los dientes y mirada asesina. El resto, bueno lo vas negoiciando según los días y el hartazgo que tengas.
      Besitos y ánimo

      1. Inmagina

        Sólo una cosa, eso de que las niñas son más llevaderas…por tu experiencia personal puede parecer eso, pero pregunta a tu alrededor y verás…lo que sí es cierto es que dan problemas diferentes

        1. admin

          Claro que si, es que cada persona es diferente.
          Tengo gente conocida que cuando el mío, me decían que el suyo era un cielo, que ni se habían enterado de la adolescencia y tengo amigas que han tenido hijas que les han dado muchos más quebraderos de cabeza que a mí el mio y además con temas muchos más serios.
          Tienes que pensar que los chicos son más brutos pero más simples. Nosotras somos más rebuscadas y sibilinas así que los problemas son mucho más enrevesados :)
          Besazo

  8. mercedesmolinero

    Por si os sirve de algo, os comento: tenemos seis hijos varones, los seis han hecho de las suyas, como suele ocurrir; pero como el cariño que les has trasmitido es mucho y son conscientes de que, a pesar de todo, tienen una obligación que cumplir, pues eso, que la cumplen y al final te encuentras con seis hijos cumplidores, como seis soles, que es lo importante.
    Con paciencia, constancia y cariño se arregla todo, o casi todo.
    Besitos

    1. admin

      Los nuestros ya son mayores y es lo que tú dices,con paciencia y cariño se arregla todo, pero entiendo que los que están pasando por esa etapa muchas veces se sienten desbordados, desorientados y tienden a pensar en ocasiones que el desenlace será cuando menos malo.
      Besos y ¡Bienvenida!

  9. Ana azul

    El mio tiene 12 años. De momento es muy estudioso y no se ha desamdrado pero sí que empieza a contestar por todo. ¡Ya veremos!, lo que si he notado es que he empezado a negociar, joer ni que fuera la asesora de Rajoy. Esrtoy construyendo bajo sus pies el arca de Noé, para por lo menos tirar de madera cuando haga falta. Besos
    Ana

    1. admin

      jajaja
      No dudes que vas a hacer un doctorado en negociación. Pero luego, con experiencia te haces la reina del regateo.
      Yo he llegado a cambiar 10 minutos más de parque por dos horas de estudio efectivo.
      Besitos

  10. Emy Tecuento

    jejejejejjee, ¡lo que he llegado a reírme con tu forma de contar las cosas!!
    Claro que yo estoy en situación de poder tomármelo a guasa porque la tormenta ya ha pasado, pero también recuerdo lo acojonados que estábamos por su futuro y atormentados por aquel día a día.

    Me he sentido TAN identificada con muchas de las cosas que narras, como (por solo citar una) lo de echarnos la culpa el uno al otro porque a fin de cuentas, los padres siempre nos culpabilizamos ¡y no deja de ser menos angustioso si las culpas van repartidas!!

    Besitos!!

    1. admin

      Me alegro que hayas pasado un buen rato, es de lo que se trata.
      Nosotros también hemos pasado ya esa etapa, por eso se puede escribir desde una prespectiva cómica, porque en aquellos momentos era angustiosa, por lo menos para mí.
      Saludos y ¡Bienvenida!

  11. maría josé

    Mari, amiga mia, nunca olvidaré aquellos momentos que viví contigo. Hoy, con lágrimas en los ojos, recuerdo lo mucho que me ayudaste entonces.
    Efectívamente, “al final del tunel está la luz.

    1. admin

      Déjate de llorar que eso no sirve de nada. jajajaja
      Ahora a ver si los casamos de una puñetera vez y sino los juntamos ó los vendemos ó algo…
      Besazo y gracias a tí

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